Una Estrella a la Vista

 

Traducción de

Pyramidos Clerk House

 

 

Tus pies en el fango, tu cabeza en la oscuridad,
Oh hombre, que penosa es tu condicion,
Las dudas que te pesan, los infortunios que padeces,
No tienes el ingenio ni la voluntad para luchar.
¿Cuánta esperanza guardas en el corazon, y dignidad en el trabajo?
¡Ninguna estrella a la vista!

 

Tus dioses probaron ser marionetas del sacerdote.
''¿La Verdad? Todo es relativo'' suspiró la ciencia.
Por doblegarte a tu hermana la bestia
El amor te torturó, y la esperanza en él murió
Y la fé del Amante se marchitó. Ni siquiera es la vida 
Una tenue estrella avistada.

 

Tu abyecta carroña acobardada que se arrastra
Y descubre ser ella misma un lugar casual
Cuyo dolor no tenia proposito; horrorizada
Por el accidente sin sentido que holló
Su agonia, que los cielos vacios esparcieron
¡Sobre la tierra baldia!

 

Todas las almas existen eternamente,
Cada una individual, esencial
Perfecta, se hace a sí misma una niebla
De mente y cuerpo para celebrar
Con una doble mascara su tierna cita
Insatisfecha.

 

Algunos borrachos, delirando en sueños,
Se desesperan por lo que morirá, confundiéndose
Ellos mismos con su propia sombra.
Una estrella puede convocarlos a despertar
Su propio Ser; almas-estrella serenas que resplandecen
En el lago sosegado de la vida.

 

Lo que terminó nunca empezó.
Todas las cosas permanecen porque son.
Haz tu voluntad, pues cada hombre
Y cada mujer es una estrella.
Pan no esta muerto: él vive, ¡Pan!
¡Echa abajo la barrera!

 

Al hombre vengo, el numero de
Un hombre es mi numero, León de Luz;
Soy La Bestia cuya Ley es el Amor.
Amor bajo la voluntad, su real derecho
Se advierte en el interior, y no por encima,
¡Una estrella a la vista!

 

Una Estrella a la Vista

A∴A∴

 

(El Nombre de la Orden y el de sus tres divisiones no son revelados a los profanos. Ciertos impostores se han apropiado recientemente de las iniciales A∴A∴ con el fin de sacar provecho de su reputación.)

 

“Haz tu voluntad será el todo de la Ley.”

 

1. La Orden de la Estrella conocida como S.S. es, con respecto a su existencia en la Tierra, un cuerpo organizado de hombres y mujeres que se distinguen de sus semejantes por las cualidades aquí nombradas. Ellos existen según su propia Verdad, la cual es tanto única como universal. Se mueven conforme a sus propias Voluntades, las cuales son únicas y coherentes al mismo tiempo con la voluntad universal.

 

Ellos perciben (es decir, entienden, conocen y sienten) por medio del amor, el cual es tanto único como universal.

 

2. La Orden se compone de once grados o estadios estructurados en tres grupos: la Orden de la S.S., de la R.C., y de la G.D. respectivamente.

 

La Orden de la S.S.

Ipsissimus ……………… 10○ = 1□
Magus …………………… 9○ = 2□
Magister Templi …….…. 8○ = 3□

 

La Orden de la R.C.

(El Bebé del Abismo – enlaza S.S. y R.C.)

Adeptus Exemptus ………. 7○ = 4□
Adeptus Major ……………. 6○ = 5□
Adeptus Minor …………… 5○ = 6□

 

La Orden de la G.D.

(Dominus Liminis – enlaza R.C. y G.D.)

Philosophus …………. 4○ = 7□
Practicus ………………….. 3○ = 8□
Zelator …………………….. 2○ = 9□
Neófito ………………….….. 1○ = 10□
Probacionista …………
0○ = 0□

 

(Estas cifras tienen significados especiales para los iniciados y son comúnmente empleadas para designar los grados.)

 

Las características generales y las atribuciones de estos Grados se conocen según sus correspondencias en el Árbol de la Vida, que pueden estudiarse en detalle en el Libro 777.

 

Estudiante - Su cometido es adquirir un conocimiento intelectual generalizado de todos los sistemas de iniciación, como se dice en los libros prescritos.

 

Probacionista - Su principal cometido es empezar las prácticas que prefiera y escribir un registro cuidadoso de ellas durante un año.

 

Neófito - Ha de adquirir un dominio perfecto del Plano Astral.

 

Zelator - Su principal objetivo es lograr un éxito total en Asana y en Pranayama. También empieza a estudiar la fórmula de la Rosa-Cruz.

 

Practicus - Se espera que complete su entrenamiento intelectual, y que estudie la Cábala, en particular.

 

Philosophus - Se espera que complete su entrenamiento moral. Es puesto a prueba en su Devoción a la Orden.

 

Dominus Liminis - Se espera que muestre maestría en Pratyahara y en Dharana.

 

Adeptus (fuera) - Se espera que lleve a cabo la Gran Obra y que alcance el Conocimiento y la Conversación con su Sagrado Ángel Guardián.

 

Adeptus (dentro) - Es admitido en la práctica de la fórmula de la Rosa Cruz al entrar en el Colegio del Espíritu Santo.

 

Adeptus Major - Obtiene una maestría general en la práctica de la Magia(k), pero sin comprenderla.

 

Adeptus Exemptus - Completa a la perfección todas las anteriores materias. A continuación puede (a) convertirse en un Hermano de la Mano Izquierda, o (b) despojarse de todos sus logros así como de sí mismo, e incluso de su Sagrado Ángel Guardián, y convertirse en un bebé del Abismo, que habiendo trascendido la Razón no hace nada salvo crecer en el vientre de su madre. Entonces pasa a ser un:

 

Magister Templi (Maestro del Templo) - Sus funciones vienen descritas plenamente en el Liber 418, así como su iniciación entera desde Adeptus Exemptus. Ver también “Aha!”. Su principal cometido es atender su “jardín” de discípulos y obtener un entendimiento perfecto del Universo. Es un Maestro de Samadhi.

 

Magus - Alcanza la sabiduría, declara su ley (Ver Liber I, vel Magi) y es Maestro de toda Magia(k) en su mayor y más elevada expresión.

 

Ipsissimus - Está más allá de todo esto y de la comprensión de todos los grados inferiores.

 

De estos últimos tres Grados puede verse alguna descripción adicional en El Templo del Rey Salomón, Equinox I y X y en otras partes.

 

Cabe señalar que estos Grados no son necesariamente alcanzados por completo, o en estricto orden, o manifestados por completo en todos los planos. La cuestión es muy complicada, y está fuera de los límites de este pequeño tratado.

 

Añadimos a continuación una descripción más detallada.

 

3. La Orden de la S.S. la integran todos aquellos que han cruzado el Abismo. Las implicaciones de esta expresión pueden estudiarse en el Liber 418, Aires 14, 13, 12, 11, 10, y 9 en particular.

 

Todos los miembros de esta Orden tienen plena posesión de la Fórmula de la Iniciación, tanto mística (o interiormente dirigida) como Mágica (o exteriormente dirigida), y plena experiencia en la consecución de ambas formas.

 

Todos ellos están sin embargo obligados por el Juramento original y fundamental de la Orden a dedicar toda su energía a asistir al Progreso de sus Inferiores en la Orden. Todos aquellos que se reserven las recompensas de su liberación para sí mismos dejan de pertenecer a la Orden.

 

Todo Miembro de la Orden tiene derecho a fundar Órdenes independientes en línea con las órdenes de la R.C. y la G.D., para cubrir variedades de liberación e iluminación no contempladas en el sistema original (o en los principales sistemas originales). Todas estas órdenes deben sin embargo estar constituidas en armonía con la A∴A∴ en lo que respecta a sus principios esenciales.

 

Todos los miembros de la Orden están en posesión de la Palabra del Eón presente y se gobiernan por la misma.

 

Tienen derecho a comunicarse directamente con cualquier miembro de la Orden como consideren apropiado.

 

Todo Miembro activo de la Orden ha destruido todo lo que Él es y todo lo que Él tiene al cruzar el Abismo, pero a cambio se ha arrojado una estrella de los Cielos para iluminar la Tierra, para que así dicho Miembro pueda poseer un vehículo desde donde comunicarse con la humanidad. La cualidad y posición de esta estrella y sus funciones son determinadas por la naturaleza de las encarnaciones que ha trascendido.

 

4. El Grado de Ipsissimus no es descrito plenamente, pero su apertura viene indicada en el Liber I vel Magi.

 

Existe también una descripción en cierto documento secreto que será publicado cuando los propietarios lo permitan. Aquí sólo se va a decir lo siguiente: El Ipsissimus es libre de limitaciones de cualquier tipo, existiendo en la naturaleza de todas las cosas sin discriminación de cantidad o calidad entre ellas. Ha identificado Ser con No-Ser y con Devenir, acción con no-acción y con tendencia a la acción, junto con todas las demás triplicidades, no distinguiendo entre ellas con respecto a cualquier condición, o entre una cosa y cualquier otra cosa ya tengan estas condiciones o no.

 

Ha jurado en presencia de un testigo aceptar este Grado y expresar su naturaleza en palabra y obra, pero también retirarse al mismo tiempo a Sí Mismo tras los velos de su manifestación natural como hombre, y guardar silencio durante el resto de su existencia humana como prueba de su logro, incluso ante los otros miembros de la Orden.

 

El Ipsissimus es preeminentemente el Maestro de todos los modos de existencia, es decir, su ser está enteramente libre de necesidades internas o externas. Su trabajo es destruir todas las tendencias a construir o cancelar dichas necesidades. Es un Maestro de la Ley de Insustancialidad (Anatta).

 

5. El Grado de Magus es descrito en el Liber I vel Magi, y hay descripciones de su carácter en el Liber 418, en los Éteres Superiores.

 

Hay también una descripción completa y precisa de la realización de este Grado en el Registro Mágicko de la Bestia 666.

 

Las características esenciales del Grado son que su poseedor pronuncia una Palabra Mágicka Creativa que transforma el planeta en el que vive por medio de la instalación de nuevos agentes que presiden la iniciación del planeta. Esto sólo puede tener lugar en un “Equinoccio de los Dioses” al término de un “Eón”, es decir, cuando la fórmula secreta que expresa la Ley de su acción se vuelve caduca e inútil para su posterior desarrollo.

 

(Así la “Lactancia” es la fórmula de un infante. Cuando los dientes surgen, estos marcan un nuevo “Eón”, cuya “Palabra” es “Comer”.)

 

Un Magus puede por lo tanto aparecer como tal en el mundo a intervalos de ciertos siglos. Informes sobre Magi históricos y sus Palabras son dados en el Liber Aleph.

 

Esto no significa que sólo un miembro pueda alcanzar este Grado durante cualquier Eón, en lo que a la Orden se refiere. Uno puede realizar un progreso personal equivalente al de una “Palabra del Eón”, pero en ese caso se identificará con la palabra vigente y ejercerá su voluntad para establecerla, para no entrar en conflicto con la obra del Magus que pronunció la Palabra del Eón en el que Él existe.

 

El Magus es preeminentemente el Maestro de la Magia(k), es decir, su voluntad está libre por completo de desviación interna y oposición externa. Su trabajo es crear un nuevo Universo de acuerdo con Su Voluntad. Es un Maestro de la Ley de Cambio (Anicca).

 

Para alcanzar el Grado de Ipsissimus debe llevar a cabo tres tareas: destruir los Tres Guardianes mencionados en el Liber 418, en el tercer Aetiro: Locura, Falsedad, y Encanto, es decir, Dualidad en Acto, Palabra y Pensamiento.

 

6. El Grado de Maestro del Templo es descrito en el Liber 418, como se ha indicado arriba. Existen informes completos en los Diarios Mágicos de la Bestia 666, quien tras su iniciación fue restituido en el Cielo de Júpiter, y de Omnia in Uno (Unus in Omnibus), quien fue restituido en la esfera de los Elementos. Su Logro fundamental es la total aniquilación de la personalidad que limita y oprime su verdadero ser.

 

El Magister Templi es preeminentemente el Maestro del Misticismo, es decir, Su Entendimiento está enteramente libre de contradicciones internas u oscuridad externa. Su cometido es comprender el Universo existente conforme a Su propia Mente. Es un Maestro de la Ley de la Tristeza (Dukkha).

 

Para alcanzar el grado de Magus debe llevar a cabo tres tareas: renunciar a Su disfrute de lo Infinito para poder formularse a Sí Mismo en lo Finito; la adquisición de los secretos prácticos requeridos para crear y gobernar Su nuevo universo propuesto, y la identificación de sí mismo con la idea impersonal del Amor. Todo Neófito de la Orden (o como algunos dirían, cualquier persona) posee el derecho de reclamar el Grado de Maestro del Templo pronunciando el Juramento del Grado. No hace falta advertir que pronunciar este juramento es la más sublime y terrible responsabilidad que es posible asumir, y que un candidato indigno que lo haga incurre en las más terribles penas por su presunción.

 

7. La Orden de la R.C. El Grado del Bebé del Abismo no es un Grado en el sentido estricto, sino más bien un pasaje entre las dos Órdenes. Sus características son enteramente negativas, ya que se alcanza mediante la resolución del Adeptus Exemptus de abandonar todo lo que tiene para siempre. Se trata de una aniquilación de todos los lazos que componen el yo o que constituyen el Cosmos, una resolución de todas las complejidades en sus elementos, dejando estos de manifestarse por lo tanto, puesto que cada cosa sólo puede conocerse con respecto a su relación o reacción con otras cosas.

 

8. El Grado de Adeptus Exemptus confiere Autoridad para gobernar las Órdenes de la R.C. y la G.D.

 

El Adepto debe preparar y publicar una tesis exponiendo Su conocimiento del Universo y sus propuestas para la prosperidad y el progreso de éste. Será así conocido como el líder de una escuela de pensamiento.

 

(La Clef des Grands Mysteres de Eliphas Levi, las obras de Swedenborg, von Eckarshausen, Robert Fludd, Paracelso, Newton, Bolyai, Hinton, Berkeley, Loyola, etc, son ejemplos de tales ensayos.)

 

Habrá llegado a las mismas cumbres supremas de la meditación, y debería estar ya preparado para percibir que el único curso posible para él está en dedicarse por completo a ayudar a sus semejantes.

 

Para alcanzar el Grado de Magister Templi debe llevar a cabo dos tareas: la emancipación del pensamiento por medio de poner cada idea junto a su idea opuesta, negándose a preferir ninguna, y la consagración de sí mismo como un vehículo puro para la influencia de la orden a la que aspira.

 

Debe luego decidirse a llevar a cabo la aventura crítica de nuestra Orden: el absoluto abandono de sí mismo y de sus logros. No puede permanecer indefinidamente como un Adepto Exento, el impulso irresistible que ha generado lo empuja hacia delante.

 

Si por voluntad o por debilidad ha de fracasar en hacer absoluta esta auto-aniquilación, no deja de ser igualmente impelido hacia el Abismo, pero en lugar de ser recibido y reconstruido en la Tercera Orden como un Bebé en el útero de nuestra Señora BABALON, bajo la Noche de Pan, para crecer y ser Él Mismo por completo como no lo era antes, permanece en el Abismo secretando sus elementos sobre su Ego como si estuviera aislado del Universo, y se convierte en uno de los llamados “Hermanos Negros”. Dicho ser resulta gradualmente desintegrado por falta de alimento y por la lenta pero firme acción de la atracción del resto del Universo, a pesar de sus esfuerzos por aislarse y protegerse a sí mismo y engrandecer su ego mediante prácticas predatorias. Puede de hecho prosperar por un tiempo, pero al final debe perecer, especialmente cuando con un nuevo Eón una nueva palabra sea proclamada la cual él no pueda ni quiera oír, quedando en desventaja al tratar de usar un método de Magia(k) obsoleto, como un hombre con un boomerang en una batalla donde todos poseen un rifle.

 

9. El Grado de Adeptus Major confiere Poderes Mágicos (así llamados) de segundo rango.

 

Su trabajo es usar estos poderes para apoyar la autoridad de su superior el Adeptus Exemptus. (Esto no ha de entenderse como la obligación de someterse personalmente a él o incluso de lealtad, sino como una parte necesaria de su deber de asistir a sus inferiores. Pues la autoridad del Agente Tutor y gobernante es la base de todo trabajo organizado.)

 

Para alcanzar el Grado de Adeptus Exemptus debe llevar a cabo Tres Tareas: la adquisición de una absoluta Independencia, trabajando en completa soledad aunque transmitiendo el mandato de su superior con claridad, fuerza y astucia; la comprensión y uso de la Revolución de la rueda de la fuerza bajo sus tres formas sucesivas: Radiación, Conducción y Convección (Mercurio, Azufre y Sal; o Sattvas, Rajas y Tamas), con sus naturalezas correspondientes en otros planos. Y en tercer lugar debe ejercer todo su poder y su autoridad para gobernar los Miembros de los Grados inferiores con vigor equilibrado e iniciativa, de tal manera que no permita disputa ni queja alguna. Para este fin debe emplear la fórmula llamada “La Bestia unida con la Mujer” que establece una nueva encarnación de la deidad, como en las leyendas de Leda, Sémele, Miriam, Pasifae, y otras. Debe establecer este ideal en las órdenes que gobierna, para que así sus miembros puedan poseer un punto en común no demasiado abstracto adaptado a sus estadios primerizos.

 

10. El Grado de Adeptus Minor es el punto principal de las instrucciones de la A∴A∴. Se caracteriza por el Logro del Conocimiento y Conversación del Sagrado Ángel Guardián. (Ver el Templo del Rey Salomón, en el Equinox; el Éter octavo de la Visión y la Voz, y también el Liber Samekh, etc) Este es el trabajo esencial de todo hombre, no existe otro que compita con él en cuanto a progreso personal o en cuanto a poder para ayudar a los semejantes. No siendo esto alcanzado, el hombre no es más que el más ciego y desgraciado de los animales. Es consciente de su propia calamidad incomprensible, siendo torpemente incapaz de repararlo. Una vez alcanzado, el hombre no es menos que el co-heredero de los dioses, un Señor de la Luz. Es consciente de su propio curso consagrado y se siente listo y confiado para llevarlo a cabo. El Adeptus Minor necesita poca ayuda o guía incluso de sus superiores de la Orden. Su trabajo es manifestar la Belleza de la Orden en el mundo de la manera en que sus superiores ordenen y su genio le dicte.

 

Para alcanzar el Grado de Adeptus Major debe llevar a cabo dos tareas: equilibrarse a sí mismo, especialmente en lo que se refiere a sus pasiones, de manera que no tenga preferencia por cualquier curso de conducta sobre otro, y completar cada acción por medio de su complemento, para que así todo lo que haga lo deje sin la tentación de desviarse del camino de su Verdadera Voluntad.

 

En segundo lugar debe guardar silencio mientras clava su cuerpo al árbol de su voluntad creativa, adquiriendo la forma de esa Voluntad, con su cabeza y sus brazos formando el símbolo de la Luz, como si fuera a hacer juramento de que cada uno de sus pensamientos, palabras y acciones debe expresar la Luz procedente del Dios con que ha identificado su vida, su amor y su libertad, simbolizados por su corazón, su falo, y sus piernas. Es imposible fijar reglas precisas por las que un hombre puede llegar al conocimiento y la conversación de Su Sagrado Ángel Guardián, pues este es el secreto particular de cada uno de nosotros, y como secreto no puede ser advertido ni incluso adivinado por cualquier otro, sin importar su grado. Se trata del Santo de los Santos, en que cada hombre es su propio Sumo Sacerdote, y nadie conoce el Nombre del Dios de su hermano ni el Rito que Lo invoca.

 

Los Maestros de la A∴A∴ no han hecho por lo tanto ningún intento de instituir ritual establecido alguno para la Obra central de su Orden, salvo las instrucciones generales del Liber 418 (en el octavo Éter) y el Canon y la Rúbrica de la Misa, que fueron de hecho utilizados con éxito por FRATER PERDURABO en Su iniciación. Esto lo expuso Él Mismo en el Liber Samekh. Sin embargo los Maestros han publicado informes como el del Templo del Rey Salomón y el John St John. Han tomado así el único curso correcto a seguir: entrenar a aspirantes para su iniciación en la teoría y práctica de la Magia(k) y el Misticismo en su totalidad, para que cada miembro pueda así llegar a ser experto en el manejo de cada una de las armas conocidas, y sea libre de escoger y usar aquellas que su propia experiencia e instinto le dicten como apropiadas cuando ensaye el Gran Experimento.

 

Éste aspirante está además instruido en el gran hábito esencial de los Miembros de la A∴A∴: considerar todos sus logros como propiedad principalmente de aquellos aspirantes menos avanzados confiados a su cargo.

 

Ningún logro en absoluto es reconocido oficialmente por la A∴A∴ a menos que el miembro inferior inmediato de la persona en cuestión haya sido preparado por él para ocupar su lugar.

Esta regla no es rígidamente aplicada en todos los casos ya que podría dar lugar a cierta congestión, especialmente en los grados inferiores, donde la necesidad es mayor y las condiciones más confusas, pero nunca se la afloja en las Órdenes de la R.C. o de la S.S., salvo en Un Caso.

 

Existe también una regla según la cual un Miembro de la A∴A∴ no debe conocer a otros miembros personalmente, salvo únicamente a aquel Miembro superior que lo introduce y a su inferior a quien él introduce.

 

Esta regla se ha relajado y un “Gran Neófito” ha sido designado para supervisar a todos los Miembros de la Orden de la G.D. El verdadero objetivo de esta regla era prevenir que los Miembros de un mismo Grado trabajaran juntos enturbiando así sus individualidades. También para prevenir que el trabajo se desarrollara en un ambiente de relaciones sociales entre los miembros.

 

Los Grados de la Orden de la G.D. están plenamente descritos en el Liber 185.

 

Este libro está publicado en el Equinox Volumen III No 2. y no hay necesidad de ampliar lo que hay ahí establecido. Debe sin embargo ser remarcado cuidadosamente que en cada uno de esos Grados preliminares hay señaladas ciertas prácticas apropiadas, y que se insiste en la más rigurosa rigidez en lograr un éxito completo en todas y cada una de ellas.

 

(El Liber 185 no necesita ser citado extensamente. Únicamente es necesario decir que con él, el Aspirante es entrenado sistemática y exhaustivamente en las distintas prácticas técnicas que forman la base de Nuestro Trabajo. Uno puede llegar a ser un experto en todas o en cualquiera de ellas sin hacer necesariamente ningún verdadero progreso, del mismo modo que un hombre puede ser un experto de primer orden en gramática, sintaxis, y prosodia sin ser capaz de escribir una sola línea de buena poesía, aunque el poeta con mayor sensibilidad es incapaz de expresarse sin la ayuda de esos tres elementos de composición literaria.)

 

No se espera que los Miembros de la A∴A∴ de cualquier grado estén obligados o incluso motivados a trabajar según cualquier línea establecida o con cualquier objetivo en especial, salvo como se ha expuesto arriba. Existe sin embargo la prohibición absoluta de aceptar dinero o cualquier otra recompensa material, directa o indirectamente, con respecto a cualquier servicio vinculado a la Orden, para beneficio o ventaja personal. La pena es la expulsión inmediata, sin posibilidad de reingreso en término posible alguno.

 

Sin embargo todos los Miembros deben trabajar respetando necesariamente las leyes de la Naturaleza, del mismo modo que un arquitecto debe lidiar con la Ley de la Gravitación o un marinero calcular las corrientes.

 

Por lo tanto todos los Miembros de la A∴A∴ deben trabajar por medio de la Fórmula Mágica del Eón.

 

Deben aceptar el Libro de la Ley como la Palabra y la Letra de la Verdad, y la única Regla de Vida.

 

(Esto no está en contradicción con el derecho absoluto de toda persona a hacer su propia Voluntad verdadera. Sin embargo cualquier Voluntad Verdadera está por necesidad en armonía con los hechos de la Existencia, y negarse a aceptar el Libro de la Ley significa crear un conflicto con la Naturaleza, como si un físico insistiera en utilizar una fórmula incorrecta de la mecánica como base para un experimento.)

 

Ellos deben reconocer la Autoridad de la Bestia 666 y de la Mujer Escarlata como se establece en el libro, y aceptar que Sus Voluntades* concentren la Voluntad de la Orden Entera. Deben aceptar al Niño Conquistador y Coronado como el Señor del Eón, y esforzarse en establecer Su reino sobre la Tierra. Deben reconocer que “La Palabra de la Ley es Thelema” y que “El amor es la ley, el amor bajo la voluntad.”

 

 

* (“Sus voluntades” no son por supuesto sus deseos como seres humanos e individuos, sino sus voluntades como oficiantes del Nuevo Eón)

 

Cada miembro debe hacer de su principal ocupación el esfuerzo por descubrir por sí mismo su propia voluntad verdadera, hacerla, y no hacer nada más.

 

(No se considera “esencial para una conducta correcta” el ser un activo propagandista de la Ley ni nada parecido. La promulgación puede formar o puede no formar parte de la Verdadera Voluntad de un individuo. Pero ya que el propósito fundamental de la Orden es promover la Realización de la humanidad, la membresía implica por definición la Voluntad de ayudar a la humanidad por los medios que mejor se adapten a ello.)

 

Debe aceptar que aquellos mandatos del Libro de la Ley que puedan aplicarse a él mismo están necesariamente en concordancia con su verdadera voluntad, y llevarlos a cabo con toda la energía, coraje, y habilidad de que pueda disponer. Esto se aplica especialmente al trabajo de extender la Ley por el mundo, en el que “su prueba es su propio éxito”, el testimonio en su Vida de la Ley que le ha dado luz a sus caminos y libertad para transitarlos. Haciéndolo de esta forma, paga la deuda que tiene con la Ley que lo ha liberado, llevando a cabo su voluntad de liberar a todos los hombres, y prueba ser un auténtico miembro de nuestra Orden al estar dispuesto a llevar a sus semejantes a la libertad.

 

Así dispuesto, se organizará de la mejor manera posible para la tarea del entendimiento y el dominio de los diversos métodos técnicos prescritos por la A∴A∴ para el logro Mágico y Místico.

 

De esta forma se preparará apropiadamente para el principal punto crítico de su carrera en la Orden, el logro del Conocimiento y la Conversación de su Sagrado Ángel Guardián.

 

Su Ángel lo llevará a la cumbre de la Orden de la R.C. y lo pondrá a punto para enfrentar el terror indescriptible del Abismo que yace entre la Humanidad y la Divinidad. Le enseñará a Conocer esa agonía, a Atreverse con ese destino, a tener Voluntad ante la catástrofe, y a guardar Silencio por siempre una vez cumplido el acto de aniquilación.

 

Del Abismo no vuelve hombre alguno; en su lugar una Estrella es arrojada sobre la Tierra, y nuestra Orden, situada sobre ese Abismo, se regocija de que la Bestia haya engendrado un Bebé más en el útero de Nuestra Señora, Su concubina, la Mujer Escarlata, BABALON.

 

No hay necesidad de educar a un Bebé una vez nacido, pues en el Abismo ha sido purificado de todo el veneno de la personalidad. Su ascenso a lo más alto está asegurado ya en esta etapa, y no tiene necesidad ya de ellas, pues se ha hecho consciente de que todas las condiciones no son más que formas de su fantasía.

 

Esta es una breve reseña, adaptada a lo que puede ser la aspiración media hacia el Adeptado, o Realización, o Iniciación, o Maestría, o Unión con Dios, o Desarrollo Espiritual, o consagración del Mahatma, o Liberación, o Conocimiento Oculto, o como quiera llamarse a esta necesidad más íntima de Verdad, en nuestra Orden de la A∴A∴.

 

Esta reseña está diseñada especialmente para despertar el interés en las posibilidades del progreso humano, y para proclamar los principios de la A∴A∴.

 

El esquema presentado de las varias etapas progresivas del camino es exacto y preciso: las dos crisis, la del Ángel y la del Abismo, son características necesarias en el trayecto. Las otras tareas no son siempre realizadas en el orden dado aquí: un hombre, por ejemplo, puede adquirir muchas de las cualidades propias de un Adeptus Major, y sin embargo carecer de aquellas propias del Practicus.

 

(Los talentos naturales del individuo difieren muy ampliamente. El difunto Sir Richard Jebb, uno de los eruditos clásicos más grandes de los tiempos modernos, estaba tan por debajo del nivel promedio en matemáticas, que pese a sus repetidos esfuerzos no fue capaz de pasar el “pequeño examen” en Cambridge, el cual hasta los más zoquetes pueden pasar. Era tan profundamente apreciado por sus colegas que una “Gracia” especial le fue concedida para ser admitido en la matriculación. De forma parecida, un brillante Exorcista puede ser un Adivino incompetente. En tales casos la A∴A∴ debe evitar desviarse de su sistema: el Aspirante se vería obligado a permanecer ante la Barrera hasta lograr echarla abajo, aunque una nueva encarnación fuera necesaria para permitirle hacerlo. Pero ningún fallo técnico de ninguna clase podría necesariamente impedirle llevar a cabo las Dos Tareas Críticas, ya que el hecho de su encarnación en sí prueba que ha tomado el Juramento que le da derecho a alcanzar el Conocimiento y la Conversación de su Sagrado Ángel Guardián, y la aniquilación de su Ego. Uno puede por lo tanto ser un Adeptus Minor o incluso un Magister Templi en esencia, aunque se le niegue reconocimiento oficial por parte de la A∴A∴ como Zelator debido a (por ejemplo) un defecto nervioso que le impida adquirir la Postura que le resulte “estable y cómoda” como se requiere en la Tarea de ese grado.)

 

Sin embargo el sistema aquí presentado muestra el orden correcto de los eventos tal como vienen dispuestos en la Naturaleza, y en ningún caso resulta seguro para nadie descuidar el dominio de cualquier detalle particular, sin importar lo tedioso y desagradable que pueda parecer. A menudo así ocurre, de hecho, lo cual sólo insiste en la necesidad de plantarle cara. La aversión y el desprecio hacia ello dan testimonio de cierta debilidad e incompletitud en la naturaleza que lo reniega. Esa brecha en las propias defensas puede llevar a admitir al enemigo en el punto de inflexión de cualquier batalla. O peor aún, uno podría quedar avergonzado para siempre si su inferior le pidiera consejo y ayuda en esa cuestión en particular y él no pudiera ofrecerle servicio. ¡En este caso el fracaso de su inferior sería también el suyo propio! Pues ningún paso, sin importar lo bien que pueda hacerlo uno mismo, sirve hasta que su inferior no esté listo para su propio avance.

 

Cada miembro de la A∴A∴ debe estar preparado en todos los aspectos y ser experto en todas las armas. Los exámenes en cada Grado son estrictos y severos, no se aceptan respuestas vagas o deshilvanadas. En cuestiones intelectuales el candidato debe desplegar tanta maestría en el tema como si se estuviera presentando al examen final para doctorarse en Ciencias o en Leyes en una Universidad de primera clase.

 

En exámenes prácticos existe una prueba estandarizada. El éxito en Asana, por ejemplo, se mide al permanecer el candidato inmóvil durante un tiempo dado con una taza llena de agua hasta el borde en equilibrio sobre su cabeza, de forma que si se derrama una sola gota queda rechazado.

Se lo examina en “la Visión Espiritual” o “Viaje Astral” dándole un símbolo desconocido e ininteligible para él, teniendo que interpretar su naturaleza por medio de su visión, tan exactamente como si hubiera leído su nombre y descripción en el libro de donde se lo ha escogido.

 

El poder para crear y “cargar” talismanes es puesto a prueba como si estos fueran instrumentos científicos de precisión, como lo son realmente.

 

Por medio de dichos métodos la A∴A∴ se propone hacer de la ciencia oculta una ciencia tan sistemática y precisa como la química, rescatándola así de la mala reputación que, gracias tanto a los charlatanes ignorantes y deshonestos que han prostituido su nombre, como a los fanáticos entusiastas de estrechas miras que la han convertido en un fetiche, se ha convertido en un objeto de aversión para todas aquellas mentes que por su entusiasmo e integridad tienen más necesidad de sus beneficios y son más aptas para obtenerlos.

 

Se trata de la única ciencia realmente importante, pues trasciende las condiciones de la existencia material y por lo tanto no es susceptible de perecer junto al planeta, y como ciencia debe ser estudiada con escepticismo, y con la mayor energía y paciencia.

 

La A∴A∴ posee los secretos para el éxito: no oculta su conocimiento, y si sus secretos no son conocidos y practicados en todas partes es debido a que los abusos realizados en nombre de la ciencia oculta obstaculizan la apertura de posibles investigaciones oficiales que examinen la evidencia que la Orden tiene a su disposición.

 

Este documento ha sido escrito no sólo con el objeto de atraer buscadores individuales al camino de la Verdad, sino para afirmar la propiedad de los métodos de la A∴A∴ como la base para el siguiente gran paso en el avance del conocimiento humano.

 

“El amor es la ley, el amor bajo la voluntad.”

 

O. M. 7○= 4□ A∴A∴
Praemonstrator de la
Orden de la R… C….

 

Presentado desde el Collegium ad Spiritum Sanctum, Cefalú, Sicilia, en el año número diecisiete del Eón de Horus, estando el Sol en 23º Virgo y la Luna en 14º Piscis.

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