Liber RV vel Spiritus

Sub Figurâ CCVI

 

A∴A∴ 

Publicación en Clase D

 

Traducción de

Pyramidos Clerk House

 

 

2. Que el Zelator observe la corriente de su respiración.

 

3. Que investigue los siguientes enunciados, y prepare un registro cuidadoso de su investigación.

  • a. Ciertas acciones inducen el flujo de la respiración por la fosa nasal derecha (Pingala); y a la inversa, el flujo de la respiración a través de Pingala induce determinadas acciones.
  • b. Ciertas otras acciones determinadas inducen el flujo de la respiración por la fosa nasal izquierda (Ida), y viceversa.
  • c. Una tercera clase de acciones inducen el flujo de la respiración a través de ambas fosas nasales al mismo tiempo (Sushumna), y viceversa.
  • d. El grado de actividad física y mental tiene relación directa con la distancia a la que puede sentirse la respiración en el dorso de la mano.

 

4. Primera práctica. Que concentre su mente en el acto de la respiración, diciendo mentalmente: "la respiración fluye hacia dentro", "la respiración fluye hacia fuera", y registrando los resultados (esta práctica puede llevar a Mahasatipatthana (ver Liber XXV) o inducir Samadhi. Ocurra lo que ocurra debe procederse tal como el Ingenio del Zelator, o el consejo de su Practicus, puedan determinar).

 

5. Segunda práctica. Pranayama. Viene descrita en el Liber E. Por otra parte, que el Zelator se esfuerce en estas prácticas en tratar de dominar un ciclo de 10, 20, 40 (tiempos/segundos), o incluso de 12, 32, 64. Pero que haga esto gradualmente y con la debida precaución. Y cuando haya dominado tanto Asana como Pranayama, que incremente aún más el periodo.

 

A continuación que investigue los siguientes enunciados:  

  • a. Si el Pranayama es realizado correctamente, en primer lugar el cuerpo se cubrirá de sudor.  Este sudor es de un carácter diferente al que habitualmente induce el ejercicio físico. Si el Practicante frota este sudor por todo su cuerpo, lo fortalecerá con creces.
  • b. La tendencia a transpirar se reducirá a medida que la práctica se prolongue, y el cuerpo se vuelva rígido automáticamente. Que describa esta rigidez con minuciosa exactitud.
  • c. El estado de rigidez automática evolucionará hasta un estado caracterizado por violentos movimientos espasmódicos de los que el Practicante no se da cuenta, pero de cuyo resultado sin embargo es consciente. Esto resulta en que el cuerpo da suaves brincos de un lugar a otro. Tras las dos o tres primeras apariciones de esta experiencia, deja de perderse el control de la Asana. El cuerpo parece (según otra teoría) haber perdido su peso casi totalmente y ser movido por una fuerza desconocida.
  • d. Como evolución de esta fase, el cuerpo se eleva en el aire y permanece suspendido por un periodo de tiempo indeterminado, desde un segundo hasta una hora o más.

Que investigue también cualquier otro resultado sobre la mente que pueda darse.

 

6. Tercera práctica. Con el fin de economizar su tiempo y desarrollar sus poderes, que el Zelator practique durante sus paseos la respiración profunda y completa que sus ejercicios preliminares le habrán enseñado. Que repita una frase sagrada (mantra), de tal modo que sus pisadas sigan con precisión el ritmo de la misma, como ocurre con la danza. Que practique Pranayama, al principio sin el Kumbhakam, y sin prestar atención a las fosas nasales más que para mantenerlas despejadas. Que empiece por una inspiración de la respiración cada 4 pasos, y una espiración cada 4 pasos. Que luego incremente el periodo gradualmente a 6.6, 8.8, 12.12, 16.16 y 24.24, o más, si es capaz. A continuación que practique con la proporción adecuada 4.8, 6.12, 8.16, 12.24, y así sucesivamente. Luego si así lo desea, que reanude las series, añadiendo un periodo gradualmente creciente de Kumbhakam.

 

7. Cuarta práctica. Tras esta tercera práctica, que acelere el mantra y el paso hasta que el caminar se convierta en una danza. Esto también puede practicarse con un paso de vals ordinario, utilizando un mantra de tres tiempos, como επελθον, επελθον, Αρτεμισ; o Iao, Iao Sabao; en tales casos la práctica puede combinarse con la devoción a una deidad particular (ver Liber CLXXV). Pero para una danza en sí misma, es mejor utilizar un mantra de carácter no devocional, como Το ειναι, Το Καλον, Το Αγαδον, u otros parecidos.

 

8. Quinta práctica. Que practique la concentración mental durante la danza, e investigue los siguientes enunciados:

  • a. La danza se vuelve independiente de la voluntad.
  • b. Se producen fenómenos similares a aquellos descritos en 5 (a), (b), (c), (d).

 

9. Un apunte respecto a la profundidad y la plenitud de la respiración:

 

En toda espiración adecuada debe llegar a expulsarse hasta la última porción posible de aire. Al hacerlo los músculos de la garganta, el pecho, las costillas, y el abdomen deben ser empleados totalmente, ayudados por la presión de la parte superior de los brazos en los costados, y de la cabeza en el tórax.

 

En toda inspiración realizada correctamente, la última porción posible de aire debe ser dirigida a los pulmones.

 

En toda respiración sostenida correctamente, el cuerpo debe permanecer totalmente inmóvil.

 

Diez minutos de esta práctica son suficientes para inducir una sudoración profusa en cualquier lugar con una temperatura superior a 17 grados centígrados.

 

El progreso del Zelator adquiriendo profundidad y plenitud en la respiración debe ser medido con un respirómetro.

 

Los ejercicios deben ser regulados cuidadosamente para evitar sobreesfuerzos y posibles daños pulmonares.

 

La profundidad y la plenitud de la respiración deben mantenerse tanto como sea posible, incluso en los ejercicios rápidos, con la excepción de la sexta práctica que sigue.

 

10. Sexta práctica. Que el Zelator respire tan rápido y poco profundamente como le sea posible. Debe mantener la actitud de su momento de mayor espiración, y respirar únicamente con los músculos de la garganta. Debe también practicar el alargamiento del periodo entre cada pequeña respiración.

 

Esto puede combinarse, una vez logrado, con la concentración en el chakra Visuddhi, es decir, fijando su mente firmemente en un punto de la columna opuesto a la laringe.

 

11. Séptima práctica. Que el Zelator practique la contención de la respiración de la siguiente manera. Que en cualquier fase de la respiración deje de repente de sostener la respiración, soportando la necesidad de respirar hasta que dicha necesidad desaparezca, vuelva, y desaparezca de nuevo, y así sucesivamente hasta que pierda la consciencia, ya sea exaltándose hasta Samadhi o alguna condición superior similar, o desvaneciéndose en la insconsciencia.

 

13. Novena práctica. Que practique las formas usuales de Pranayama, pero que haga el Kumbhakam después de la espiración, en lugar de antes. Que incremente gradualmente el periodo de este Kumbhakam como en el caso del otro.

 

14. Un apunte respecto a las condiciones de estos experimentos.

 

Las condiciones favorables son un clima cálido, seco y confortable, con ausencia de viento y de ruidos, insectos, y cualquier otro tipo de influencia perturbadora, un emplazamiento retirado, y comida sencilla ingerida con gran moderación al término de las prácticas de la mañana y la tarde, y en ningún caso antes de la práctica. La salud corporal es esencial, y debe ser lo más cuidadosamente conservada (Ver Liber CLXXXV, "La Tarea del Neófito"). Un discípulo diligente y educado, o el Practicus del Zelator, debe asistirlo en su trabajo. Dicho discípulo debe ser silencioso, paciente, vigilante, raudo, alegre, de maneras caballerosas y reverentes hacia su maestro, inteligente en anticipar sus deseos, limpio y amable, no dado a la charla, y dedicado y desinteresado. Con todo, también debe ser fiero y terrible ante los extraños y ante toda influencia hostil, determinado y vigoroso, vigilante en aumento; el guardián del umbral.

 

No es deseable que el Zelator emplee otra criatura que no sea un hombre, salvo en casos de necesidad. Sin embargo para tales casos un perro puede bastar; para otros una mujer. Hay otras criaturas que pueden servir, pero no son adecuadas para el Zelator.

 

15. Décima práctica. Que el Zelator experimente durante sus prácticas, si es su voluntad, con inhalaciones de oxígeno, óxido nitroso, dióxido de carbono y otros gases mezclados en pequeña proporción con el aire. Estos experimentos han de ser llevados a cabo con precaución y en presencia de un médico experimentado, y sólo son útiles para facilitar un simulacro del resultado adecuado de las prácticas, estimulando así al Zelator.

 

16. Onceava práctica. Que el Zelator, en cualquier momento de las prácticas, especialmente durante los periodos de Kumbhakam, dirija toda su voluntad hacia su Sagrado Ángel Guardián, volviendo los ojos hacia adentro y hacia arriba, y torciendo la lengua como si se la fuera a tragar.(Esta última operación se ve facilitada por el corte del frenillo de la lengua, lo cual, en caso de hacerse, ha de ser realizado por un cirujano competente. No aconsejamos este o cualquier método similar pensado para burlar las dificultades de la práctica. Esto sin embargo es inofensivo.) 

 

De esta forma la práctica lleva del plano material al espiritual, del mismo modo que las palabras Ruh, Ruach, Pneuma, Spiritus, Geist, Ghost, y de hecho palabras de casi todos los idiomas, han llevado de sus significados de viento respiración, o movimiento, al plano espiritual.

 

17. Que el Zelator no dé crédito a ninguna de las afirmaciones que han sido realizadas a lo largo de este curso de instrucción, y que no olvide que incluso el consejo que le hemos dado como adecuado al caso promedio puede ser totalmente inadecuado para el suyo propio. 

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