ATU XX - EL EÓN

 

Sendero de Shin

 

Esta carta representa la Estela de la Revelación. Vemos como aquí en particular, la figura de Nuit, que representa el espacio infinito, y la de Hadit, que representa el punto de vista ubicuo, se conjugan formando un Ankh, la figura que preside este Atu. Teniendo en cuenta que de la unión de Nuit y Hadit se origina el universo en su totalidad (en su forma compuesta: Heru-ra-ha, la pareja formada por los gemelos Ra-Hoor-Khuit y Hoor-Paar-Kraath, representados aquí en la imagen), el Ankh aquí representado sugiere que la naturaleza del producto de dicha unión es el Espíritu, pues el símbolo del Ankh (que significa "vida") está atribuido al quinto elemento, el Espíritu, que vivifica los otros cuatro, a menudo llamados los cuatro "elementos ciegos". Del mismo modo, también está atribuido al quinto Poder de la Esfinge, que corresponde con el elemento Espíritu y la función Ire (latín), que significa "ir" o "avanzar". Esta es la razón por la qué para los egipcios, con su particular forma de entender la magia y el simbolismo, el símbolo del Ankh era también una sandalia.

 

Nuit aparece con su cinturón puesto, la faja del Zodíaco, cuyos surcos recorren los siete planetas, que aparecen representados en el cinturón. Sus pechos son galaxias, lo que alude a la "Vía Láctea" y a la "leche de las estrellas", que segrega de sus pechos. Como dice el Liber LXV, capítulo V.65: "Así también termina este libro, y el señor Adonai lo envuelve por todas partes como un Rayo, y un Pilón, y una Serpiente, y un Falo, y en el centro está Él, como una mujer que segrega la leche de las estrellas de sus pechos ; sí, la leche de las estrellas."

 

El Fuego (o "Fuego del Espíritu"), el otro elemento atribuido al Sendero de este Atu, aparece representado en las llamas sobre las que se sitúan las cabezas de la letra Shin, con sus pequeñas figuras humanas levantándose en el interior. El "montículo" sobre el que se sitúa la Shin, bajo el Globo Alado de Hadit, dibuja, como Crowley señala en el Libro de Thoth, el signo de Libra. Bajo este punto de vista, los hombrecillos de la Shin son los miembros del futuro Eón de Maat (asignado a Libra), gestándose en las llamas del Fuego del presente Eón, pues el Eón de Horus corresponde con el elemento Fuego. De un modo parecido, aunque de una forma histérica y posesiva, en el anterior Eón esta carta presagiaba su propio final, el llamado Juicio Final, que como Crowley señala, tuvo lugar ya en 1904 con el advenimiento del Nuevo Eón y con ese Mundo (el Eón de Osiris) consumido por el Fuego. El Ankh del Espíritu (el quinto elemento), ha reemplazado por lo tanto a la Cruz (los cuatro elementos ciegos).

 

En este sentido, cabe estudiar de cerca el Sendero que corresponde a este Atu, conectando la Esfera que da forma y estructura al pensamiento (Hod), con la Esfera que determina nuestra relación con el mundo (Malkuth). Esta conexión implica el marco mental con que nos aproximamos al mundo y a la experiencia, de modo que de estar desequilibrado, dicho marco deviene en Dogma e ideas rígidas y apriorísticas sobre una realidad siempre cambiante y compleja. Su adecuado ajuste, sin embargo, lleva a interpretar las cosas en su justa medida y proporción. Debido a estas carácteristicas, este Sendero representa el marco mental o estadio evolutivo desde el que la humanidad afronta el mundo en cada momento. Representa así pues la ley espiritual en que existe el iniciado, el Eón de Horus actualmente. 

 

El cisne que lleva Hoor-Paar-Kraath en la cabeza es el mismo cisne del Liber LXV, II:17-25: "También vino a mí el Santo, y vi un cisne blanco ondulando en el cielo azul. Entre sus alas me senté, y los eones se desvanecieron. El cisne volaba y se zambullía y se elevaba de nuevo, pero sin rumbo alguno nos dirigíamos. Un muchacho chiflado que montó conmigo se dirigió al cisne, diciéndole: Quien eres tú que flotas y vuelas y te sumerges en lo inane? Mira, dejaste atrás todos esos eones; de donde viniste? A dónde has de ir? Y riendo le reprendí, diciendo: De ningún lugar! A ningún lugar! Como el cisne callara, el muchacho respondió: Entonces, si no hay meta, por qué este viaje eterno? Y puse mi cabeza contra la Cabeza del Cisne, y me reí, diciendo: ¿Acaso no hay alegría inefable en este vuelo sin rumbo? ¿Acaso no existe el cansancio y la impaciencia para quienes tratan de alcanzar alguna meta? Y el cisne siguió en silencio. ¡Ah! pero flotábamos en el Abismo infinito. Alegría! Alegría!  Cisne blanco, llévame siempre entre tus alas!"

 

Este "viajar sin rumbo" y este Cisne nos recuerdan esta cita del Liber AL, I:44: "Pues la voluntad pura, libre de propósito, desprovista de la lujuria por el resultado, es perfecta en todos los sentidos." Teniendo en cuenta que en este contexto la naturaleza de esa "voluntad pura" es idéntica a la del Espíritu, esto se refiere la ausencia de limitación o de apego hacia cualquier "imagen" concreta con la que podamos identificar nuestra Voluntad, pues dicha Voluntad se encuentra "más allá de la imagen" (Liber LXV, I:7-9), al nivel de Briah, y sólo podemos entenderla plenamente en la L.V.X. informe del Conocimiento y Conversación con el Ángel, en Tiphareth. Esto se relaciona con la flexibilidad necesaria en este Sendero para evitar que el dogma y la rigidez se manifiesten en nuestro marco mental y aproximación al mundo.

 

Hoor-Paar-Kraath aparece como una figura translúcida, lo que sugiere de alguna forma el mismo "silencio" que señala con el dedo, propio de él. Él es siempre "el oculto" de los dos gemelos, por esa razón es muy significativo que sea Ra-Hoor-Khuit el que esté dentro del huevo, lugar que le correspondería ocupar a su hermano, en teoría. Esto sugiere que desde el punto de vista del Espíritu, esencia de este Atu, el gemelo que se manifiesta es el "oculto", o sea Hoor-Paar-Krath, y el "objeto visible de adoración", es decir Ra-Hoor-Khuit, es el que se oculta, invirtiendo de esa forma los papeles. Como si de una cuestión de perspectiva se tratara.

 

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