ATU XIX - EL SOL

 

Sendero de Resh

 

En el Sendero correspondiente a este Atu tenemos al Sol conectando la Esfera que estructura y da forma al pensamiento (Hod, Mercurio), con la Esfera del sensórium de la mente (Yesod), lo que representa una parte de la psique esencial para el razonamiento y la coherencia del pensamiento en sí mismo. Esto señala el poder aglutinador y "centralista" del Sol al nivel de Yetzirah, plano en que se sitúa este Sendero. En este sentido, representa la concentración mental sobre un único punto u objetivo, necesaria para reducir la complejidad de las formas o impresiones a la unidad, y poder así llegar al objetivo último de esta fase: el Conocimiento y la Conversación con el Sagrado Ángel Guardián en Tiphareth. No se trata por lo tanto del aspecto Briáhtico del Sol en Tiphareth, sino del paso previo necesario para alcanzar dicha esfera, aunque ambos aspectos compartan una misma naturaleza unificadora.

 

Vemos como el Sol tiene aquí 12 rayos que hacen girar los Signos del Zodíaco, dispuestos en perfecto orden con Aries a la izquierda (en el Este), progresando en el sentido de las agujas del reloj. En este caso, el Sol en sí mismo representa el eje inmóvil de la Rueda del Zodíaco, la Yod central que como se suele representar en el simbolismo hermético el Iniciado trata de alcanzar, reduciendo la variedad de impresiones cambiantes (girantes, según el simbolismo de la Rueda) a la unidad, algo expresado en la fórmula mágicka ARARITA, notaricón de una frase hebrea que significa: "Uno es su comienzo; Una su individualidad; Una su permutación". Se trata también del "Punto Plano" de los cabalistas, al que se refiere el Liber LXV, I:9-10: "No debatáis sobre la imagen, id Más allá! Más allá! Se asciende hasta la Corona a través de la luna y el Sol, y de la flecha, y de la Fundación, y del oscuro hogar de las estrellas desde la tierra negra. De ningún otro modo podréis llegar hasta el Punto Liso." El jeroglífico planetario del Sol, con su punto central, expresa claramente todo esto.

 

El Sol aquí representa también es el "Hijo" del Tetragrammaton, la letra Vav, que integra los seis Sephiroth centrales, la Ruach, con Tiphareth (el Sol) como eje central. El hecho de que el Hijo haga girar la esfera del Zodíaco, que corresponde a Chokmah, el Padre Superno, indica que "paradójicamente", el Hijo es el centro del Padre, y no al revés. Esto es otra forma de decir que sólo por medio del Microcosmos del hombre cobra sentido el Macrocosmos de dios y de la naturaleza. Se trata por lo tanto de una concepción del Sol como si de la "estrella" o la divinidad propia de cada individuo se tratara ("todo hombre y toda mujer es una estrella"), y no como símbolo de un Dios único y exterior al hombre, como ocurría anteriormente.

 

Según Crowley en el Libro de Thoth, los gemelos representan a Heru-Ra-Ha, la pareja  de hermanos formada por Hoor-Paar-Kraath y Ra-Hoor-Khuit. Sería también "paradójico" considerar que representan a Géminis, el heraldo de la división, si bien podría decirse que por medio del poder unificador del Sol se armoniza toda división y se reconcilian los contrarios. Estos gemelos tienen alas de mariposa, lo que sugiere que han sufrido algún tipo de metamorfosis. Con esto se hace referencia al advenimiento del Nuevo Eón y de sus características, las del gozo y la libertad. Como dice Nuit en el Liber AL, I:61: "(...) Poneos las alas, y despertad el esplendor enroscado en vuestro interior: ¡venid a mí!"

 

El muro que rodea el montecillo representa, como Crowley apunta en el Libro de Thoth, el orden y la limitación necesaria para contrapesar y equilibrar la idea de la libertad, evitando que se convierta en desorden y anarquía sin substancia. Se trata de un atributo que veremos repetido en el Atu IV, por medio de un simbolismo diferente.

 

Los emblemas de la cruz, bajo cada uno de los gemelos, llevan una paloma grabada en ellos, símbolo fálico como las cruces mismas. La Rosa que representa el Sol es el loto Sahasrara de los Mil Pétalos, que corresponde al Chakra más elevado, situado sobre la coronilla, cuya conexión con la divinidad se dice que simboliza un pene en el momento mismo del orgasmo. Esto encaja lógicamente con el simbolismo fálico propio del Sol. Por otro lado, el "alma" o Estrella individual de cada individuo, simbolizada aquí por el Sol, está más allá de toda dualidad en sí misma, sexual o no. El "Falo Espiritual" (así llamado) del Sol representa esa Voluntad Única. Incluso en un sentido material, encontramos que en el nervio pudendo tienen una misma raíz los dos sexos. Citando el Libro de las Mentiras, capítulo 35: "El alma está más allá de ser macho o hembra, igual como está más allá de la Vida y la Muerte. Del mismo modo que el Lingam y el Yoni no son sino diferentes desarrollos de Un Mismo Órgano, la Vida y la Muerte son dos fases de un mismo Estado. Así también lo Absoluto y lo Condicionado son sólo formas de ESO."

 

Si bien ese "más allá" sólo puede comprenderse plenamente en la L.V.X. del Sol en Tiphareth, podemos hacernos cierta idea de lo que significa esta trascendencia en este y en otros Senderos de la parte baja del Árbol, a un nivel Yetziráthico. Del mismo modo, veremos en el siguiente Atu como la ausencia nocturna de dicho Sol representa un fenómeno ilusorio, estando éste más allá "de la vida y la muerte".

 

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