ATU IX

 

Sendero de Yod

 

 

Conecta Briah con Briah

Tiphareth 6 / ! D --- Chesed 4 / & / C

Pilar medio - Pilar de la misericordia

 

Letra y (Yod: Mano) - Valor numérico 10

Atribución - f (signo mutable de E, regido por #, exaltación de #)

 

32 Senderos de la Cábala - La Inteligencia de la Voluntad

Título del Atu (777 Columna CLXXX) - El Profeta de lo Eterno, El Mago de la Voz del Poder

Designación (777 Columna CLXXXI) - Un anciano caminante encapuchado, llevando una lámpara y un báculo

 

Tarea en la A∴A∴ - Grado Adeptus Major 6=5: "La adquisición de una absoluta Independencia, trabajando en completa soledad aunque transmitiendo el mandato de su superior con claridad, fuerza y astucia" (Una Estrella a la Vista)

"La Absorción de las Emanaciones. Liber DCCCXI" (Liber Viarum Viae)

 

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Este Sendero conecta la esfera de la memoria, o función estructural del Yo (Chesed), con la esfera núcleo de la noción del Yo (Tiphareth). Representa la conexión entre la estructura o configuración particular de cada encarnación y la esencia de la individualidad. Un desajuste aquí implica la naturaleza del individuo disociada de aquello que le da cohesión y estructura. Un equilibrio en cambio conlleva un sentido de próposito personal sólido y definido.

 

Este Atu representa la forma más pura del Padre y de Mercurio por debajo del Abismo. Corresponde a la letra Yod, de la cual se originan el resto de letras del alfabeto hebreo, y puede verse de hecho como la misma figura del Ermitaño tiene forma de Yod. En el Tetragrammaton la Yod está atribuida al Sephirah de Chokmah, aunque también en parte a Kether, Sephirah al que se atribuye el instrumento de la Lámpara Mágica, aunque en este Atu aparece el Hijo en ella (el Sol = Tiphareth), que debido a su consanguineidad con el Padre participa de su misma esencia.

 

Por su parte, Mercurio es el planeta regente y exaltado en Virgo, el signo atribuido a este Sendero. En relación con la Yod situada en Chokmah, Mercurio implica la luz primordial que irradia desde la Nada, permeando el universo por entero (ver Atu 0). Se asocia así pues con Chokmah, y el hecho de que aparezca aquí relacionado con la estructura de la individualidad, señala en cierto modo las raíces Supernas de la encarnación. No es casual en este sentido que el impulso sexual o creativo y la generación del individuo estén atribuidos al Ángel, situado en Kether.

 

La inclinación del Ermitaño sobre el Huevo Órfico (aquí con un fondo azul, color propio de Júpiter y Chesed), como "adorándolo", tal como apunta Crowley en el Libro de Thoth, posee cierta simbología sexual, que en este contexto ha de entenderse según la influencia que ejerce la estructura de la encarnación en la naturaleza de la individualidad. El Huevo Órfico aquí representa la esencia inmanifestada de la existencia y la individualidad, mientras que el Ermitaño es su sirviente, su implantador.

 

Existen teorías sobre cómo la dirección en que apunta cada haz de luz tiene un significado simbólico determinado, pero no resultan convincentes. De hecho la aparente arbitrareidad con que aparecen estos rayos parece indicar el Caos propio de Chokmah (Chokmah es el "Padre Caos"), Sephirah donde se sitúa la Yod del Tetragrammaton. Esto se relaciona con el azar y la dinámica necesarios para que pueda formarse cualquier estructura, algo que aquí se relaciona con Mercurio, el dinamismo universal.

 

El trigo del fondo, por su parte, resalta el carácter de fertilidad de este Atu. El espermatozoo va aún más allá, representando la parte más sutil e indivisible del engendramiento. El perro de tres cabezas es Cerbero, el perro lunar de Hécate, y sus collares indican que ha sido domado (1), que la ilusión y las bajas pasiones no tienen pie aquí. En este contexto, esa ilusión podría tomarse como la idea de ser un individuo separado de los Supernos o del resto de la existencia.

 

La "virginidad" de Virgo, el signo atribuido a este Sendero, se relaciona tanto con la purificación de la ilusión y las bajas pasiones de Cerbero, como con la esencia inmutable e inviolable del Huevo Órfico o esencia primordial. Siguiendo con el símil del simbolismo de la carta, cada espermatozoo (cada nueva alma) es totalmente virgen hasta que encuentra el óvulo, e incluso entonces lo sigue siendo, dando continuación a un ciclo de vida ininterrumpido, parte de la consanguineidad inherente a toda la creación. 

 

El silencio y la ocultación que se le atribuyen al Ermitaño se relacionan en parte con esa virginidad, propia de la independencia que toda mónada individual posee por el mero hecho de serlo. Pero también con el origen Superno de la encarnación: el Silencio de la Yod del Tetragrammaton situada por encima del Abismo, que en sí mismo resulta inaprensible, como el misterio del cual surje la existencia.

 

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1 - En el relato de Persephone, Hermes (Mercurio, exaltado en Virgo) apacigua a Cerbero con dulces de miel. Hécate es propia de la Luna menguante del Atu XVIII atribuido a Piscis, el signo opuesto a Virgo en el Zodíaco.

 

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