LA ESTRELLA DE PLATA

 

EL SISTEMA DE LA A∴A∴

 

Por Sol Lucet Omnibus

 

 

Este texto está pensado para ayudar al principiante a comprender el material básico de la A∴A∴ de documentos como el One Star In Sight (traducido como "Una Estrella a la Vista"), Liber CLXXXVLiber XIIILiber LXILiber XXXIIIILiber Porta LucisLiber Librae, el Equinox, y otros. El mayor objetivo ha sido definir y diferenciar claramente los distintos aspectos del sistema. Aquellos que no lo conozcan harán bien familiarizándose con el material citado antes de continuar (reunido en esta compilación). 

 

 

INICIACIÓN

 

Como en otras tradiciones mistéricas, en la A∴A∴ el término Iniciación (sinónimo en este contexto de otros como "Gran Obra", "el Camino", "la Iluminación", y otros) hace referencia al proceso de aprendizaje e integración de cierto tipo de conocimiento sagrado en uno mismo. Un conocimiento que no es de tipo ordinario o intelectual, sino que está basado en la experiencia de primera mano, siendo por lo tanto de tipo orgánico e involucrando una conciencia o perspectiva de la realidad gradualmente más profunda .

 

Este conocimiento tiene carácter objetivo y universal, guardando unas mismas características para todo el mundo (aunque cada individuo deba ajustarse al orden universal en función de su propia naturaleza individual, lo cual constituye la realización de su Voluntad Verdadera), e integra todos los planos de la realidad, yendo desde los primeros indicios de ese saber hasta los misterios finales de la existencia. En el sistema de la A∴A∴ esa progresión se mide en base a la estructura matemática del Árbol de la Vida, empezando por Malkuth y terminando en Kether.

 

La naturaleza de este conocimiento lo hace difícil de entender sin el tipo de experiencia o percepción de los planos sutiles a que está atado, pero sólo en la misma medida en que uno no puede entender determinadas experiencias si no ha pasado por ellas personalmente. Realmente, existen códigos y relaciones por los que es posible entenderse entre iniciados, ya sea por medio de sus obras, del lenguaje común, o de los sistemas simbólicos que las tradiciones espirituales de todas las épocas han desarrollado para ello.

 

Mucha gente tiene indicios de este conocimiento de una forma u otra a lo largo de sus vidas, pero generalmente no sabe qué es ni qué hacer con él, debido en gran parte a que la cultura actual carece de códigos apropiados con que situarlo, por lo que frecuentemente esos indicios acaban olvidados o malparadosParte de la tarea de los iniciados se entiende como la labor de facilitar a otros el camino, ofreciendo vías por las que puedan encauzar esos indicios, o ayudándoles a evitar los escollos más habituales del trayecto. Sin embargo, el progreso sólo puede venir del esfuerzo y el talento de cada uno, nunca de la mano de otros.

 

La Iniciación equivale a la aspiración hacia lo que en la A∴A∴ se conoce como unión con el Sagrado Ángel Guardián. La figura del Ángel es equivalente a la de Dios, el Absoluto, el Ser Superior, o como uno prefiera llamarlo. Desde el punto de vista del ser subjetivo, esta entidad representa la realidad objetiva que uno siente como exterior a sí mismo, que actúa y puede sentirse como una verdadera entidad independiente. La unión con el Ángel significa buscar una unidad de conciencia que agrupe la propia subjetividad de uno mismo y la realidad objetiva del Ángel, lo cual implica un proceso de comprensión de las leyes y relaciones de todos planos intermedios, y el ajuste de uno mismo a ellos en su propia vida. 

 

En esencia, es la propia subjetividad del individuo la causante de que exista la noción de separación entre uno mismo y el Ángel. Por ello este Ángel actúa como una especie de "espejo" objetivo situado al otro extremo de la realidad, ante el cual el individuo obtiene su noción de ego e identidad. Esto es algo que experimenta todo el mundo por el mero hecho de existir, de modo que la figura del Ángel da entidad a algo que de otra forma se manifiestaría de forma inconsciente. A lo largo del camino hacia él, la conciencia y el conocimiento de las relaciones entre la propia subjetividad y esa realidad objetiva simplemente se amplia y enriquece.

 

Este hacerse consciente es considerado aquello que diferencia al hombre del resto de los animales, y en última instancia el valor más alto a tener en cuenta por la especie. La razón de esto es que lo que distingue la libertad y capacidad para gobernarse a uno mismo y a su destino es ese tipo de conocimiento y luz arrojada sobre la existencia. Ese conocimiento y ese hacerse dueño del propio destino aparecen ilustrados en las esquinas del Juramento de Probacionista, donde se lee la progresión: "Destino - Poder - Libertad", "Oscuridad - Percepción - Luz", "Muerte - Putrefacción - Vida", y "Lujuria - Pasión - Amor".

 

 

El camino de la Iniciación también se suele representar como el proceso mediante el cual un alma se auto-descubre y reune consigo misma por medio del vehículo de la encarnación. Sin embargo y como Crowley apunta,* la idea oriental de que un alma venga al mundo a perfeccionarse a sí misma resulta absurda, ya que se supone que esta comparte la esencia del Absoluto, siendo inmortal, inmutable, perfecta en sí misma, etc. Una teoría propuesta por él con el fin de satisfacer el sentido común y encajar mejor los hechos de la existencia, consiste en que por medio de ese viaje un alma pueda, por medio de la auto-experiencia, llegar a ser algo más que ella misma. 

 

The New Comment.

 

En base a esto, y puesto que se asume que la conciencia que otorga este conocimiento representa la mayor aspiración humana a tener en cuenta, la ignorancia hacia él es considerada propia de "almas jóvenes", y se espera que con el proceso de varias encarnaciones (y 10000 se consideran pocas para ello) les llegue el momento algún día, por medio de la experiencia ganada en esas sucesivas encarnaciones, de emprender la Iniciación como tal.

 

Se considera este un proceso largo y laborioso, y que el grado de Iniciación que uno alcanza en vida es resultado de una larga serie de encarnaciones, pudiendo llevar lapsos de muchas encarnaciones el avanzar un pequeño paso. Por ello se dice que quien muere en cierto punto de la Iniciación, en su siguiente vida le resultará sencillo llegar a ese mismo punto, teniendo la oportunidad de avanzar un poco más con cada nueva encarnación. 

 

 

FUNDAMENTOS BÁSICOS DEL SISTEMA - LA ORDEN SEMPITERNA

 

Se deduce de todo esto que la Iniciación es un proceso interior que uno ha de abordar por sí mismo, y que nadie ajeno en forma de iniciador u Orden externa de ninguna clase puede otorgar o determinar en modo alguno. En este sentido, la A∴A∴ es considerada ante todo un sistema o mapa de Iniciación o Auto-Iniciación, o sea una estructura de conocimiento sobre la que uno pueda situar su propio grado de Iniciación como si de un eje de coordenadas se tratara, con el fin de ayudarse en su avance.

 

Todos los sistemas religiosos del pasado han tenido sus propios sistemas de Iniciación de una forma u otra. Este hecho implica que esta ha pre-existido a todo sistema religioso y es en cierto modo inherente al alma humana, o potencial a esta. El que culturas sin contacto alguno entre sí hayan desarrollado unos mismos elementos de carácter iniciático prueba algo que de todos modos debería resultar evidente, en tanto el hombre es hombre en todas las épocas y lugares.

 

En cualquier caso, no hay que pasar por alto la influencia vital de la cultura en sí misma en este sentido. Desde que el hombre empezó a dar muestras de civilización, todo ha evolucionado debido a la transmisión cultural de conocimiento, incluido todo lo referente a la Iniciación. Los sistemas de todas las épocas siempre han entendido esto intuitivamente, postulando la idea mítica de una tradición perenne como antepasado histórico de todos ellos, tradición que suele situarse perdida en la bruma de los tiempos, a menudo referida a algún tipo de mítica civilización arcaica como Atlantis.

 

Sin embargo esos sistemas, por puros que hubieran podido ser en un principio, siempre acabaron degenerando con el tiempo debido en su mayor parte a manipulaciones de carácter político, que desvirtuaron las enseñanzas de sus creadores hasta tal punto que en ocasiones resulta casi imposible descifrar su sentido original. Consciente de ello, Crowley diseñó el sistema de la A∴A∴ con el fin de evitar ese tipo de escollos dogmáticos y mantenerlo lo más puro posible, reduciéndolo a su mínima expresión y adaptándolo a los principios del Nuevo Eón. Para ello sintetizó los elementos de todos esos sistemas del pasado, extrayendo los elementos esenciales de cada uno y descartando todo lo superfluo.

 

Haciéndolo de este modo, esperaba que el sistema representase lo más fielmente posible tanto esa Iniciación o camino interior del alma, cuya esencia es ajena a todo tipo de condicionante local o temporal, como esa ininterrumpida trasmisión cultural de conocimiento, sin la cual la humanidad es estéril para avanzar en ningún sentido. Este carácter atemporal y sincrético del sistema es parejo al cariz de una Orden sempiterna dedicada al progreso de la humanidad, fuente mítica responsable de todos los sistemas de Iniciación del pasado, encarnando de este modo a todos los niveles esa tradición perenne que siempre se ha postulado de un modo u otro.

 

Esto le da al sistema cierta identidad y carácter simbólico atemporal, sin que ello quiera decir, por supuesto, que la Orden haya dispuesto los acontecimientos históricos del pasado directamente por medio de miembros entrenados en una Orden llamada "A∴A∴". Esto en realidad carece de importancia, en tanto la Orden sempiterna simplemente da nombre y sustancia a lo que siempre ha pre-existido sin nombre en los planos sutiles,* y el iniciado es consciente de que son estos planos los que configuran la realidad.

 

Por ello también es llamada la Orden Sin Nombre u Orden Invisible. Ver Liber LXI: "Con el tiempo, igual que el árbol en flor trae frutos llegada la temporada, todos esos esfuerzos dieron fruto, y estos adeptos y sus compañeros obtuvieron la recompensa que tanto habían perseguido: ser admitidos en la Eterna Orden Invisible que carece de nombre entre los hombres".

 

En el Árbol de la Vida que sirve de marco al sistema, la Orden en su sentido sempiterno habita en la tríada de los Supernos, o sea por encima del Abismo, lo que significa que existe por encima del espacio-tiempo y de toda dualidad.* Esta es otra forma de decir que la Orden ES dicha tríada, y que el Ángel de cada individuo, como meta suprema de su Iniciación, pertenece a la misma. Todos aquellos iniciados situados en los Grados por debajo son llamados comúnmente "Aspirantes", en tanto su impulso va dirigido a llegar a esta tríada por medio de la Iniciación.

 

* Por ello se dice que la Orden es Una, en referencia al carácter de Unidad de los Supernos. 

 

Las tres subdivisiones de la A∴A∴:

 

La Orden de la S.S. (Silver Star - Estrella de Plata), correspondiente a la "verdadera A∴A∴" por encima del Abismo. Tríada de los Supernos.

 

La Orden de la R.C. et A.C. (Rosae Rubeae et Aurae Crucis - Rosa Roja y la Cruz Luminosa). Segunda Tríada. 

 

La Orden de la G.D. (Golden Dawn - Aurora Dorada). Primera Tríada y Malkuth.

 

 

En esta tríada superior se sitúa el Mundo Cabalístico de Atziluth, propio del plano de realidad más puro e incondicionado, que administra jerárquicamente los planos inferiores. En este sentido, y a un nivel macrocósmico, la Orden sempiterna es considerada fuente de los Eones, que en Thelema representan los periodos de tiempo* que caracterizan la forma en que la humanidad se relaciona con la realidad objetiva a un nivel macrocósmico.**

 

    * Suele decirse que cada uno dura 2000 años, pero esto es muy relativo. Se considera que los Eones de Osiris e Isis han durado cada uno mucho más que eso.

     ** Formando lo que se conoce como las Fórmulas Mágicas de cada Eón.

 

Esto de nuevo tiene carácter objetivo y el sistema lo que hace es darle entidad por medio del símbolo. Básicamente, esas nuevas formas de relación se hacen accesibles de diversas maneras a través de la cultura y la realidad histórica, y naturalmente influyen en el modo en que uno puede aproximarse a la Iniciación. El Eón actual establece unos principios objetivamente más avanzados para ello que los Eones anteriores, de forma que ir en su contra resulta fuera de lugar, como lo sería hoy reivindicar el sistema geocéntrico, por ejemplo.

 

En el contexto que nos ocupa, esos principios implican que la noción de Iniciación es un proceso exclusivamente interior y personal que nadie exterior puede otorgar ni determinar en modo alguno. Debido a esto, el sistema de la A∴A∴ rechaza todo tipo de políticas o formalidades arbitrarias que traten de administrar o determinar la Iniciación. En el pasado Eón esta era en cambio entendida como otorgada por un dios exterior al hombre o por sus autoproclamados servidores a cambio de cierto tipo de sumisión.

 

La nueva forma de ver la Iniciación se ilustra por medio de los principios thelémicos enunciados en el Libro de la Ley, que se resumen en máximas como "Haz tu voluntad será el todo de la Ley", "El amor es la ley, el amor bajo la voluntad", y "Todo hombre y toda mujer es una estrella". Por supuesto, esto no quiere decir que no existan aún muchos que "viven en el pasado" (una grandísima mayoría sin duda), y en general se asume que el periodo de transición entre los marcos mentales y de organización del Eón pasado y el actual puede durar aún mucho tiempo.

 

En un sentido más general y como ya se ha dicho, la A∴A∴ encarna los principios abstractos de la Iniciación, de modo que la denominación de "Orden" tiene carácter simbólico, dejando de lado su aspecto de organización como tal, y en última instancia sólo hace referencia al Aspirante mismo y a su propia Iniciación.

 

Como ejemplo de esto, los Juramentos que se firman (tanto en la organización como a título privado) no representan un pacto de obediencia a una Orden exterior, sino un gesto que acompaña al impulso por la Iniciación presente en el alma del Aspirante, y por esta razón son precisamente más delicados. Estos son los Juramentos a los que Crowley se refiere en algunas partes diciendo que "no se pueden romper", ya que están inscritos en el alma misma del Aspirante.* Igualmente, la expresión "el Conocimiento y Conversación con la A∴A∴" que aparece en estos Juramentos hace referencia a la Orden como símbolo de la Iniciación en sí.

 

* Ver Magia(k) en Teoría y Práctica.

 

Pueden encontrarse otros ejemplos del uso de la Orden como símbolo cuando se habla de ella en términos como los del One Star In Sight, donde por ejemplo se dice que el Adeptus Minor ha de "manifestar la belleza de la Orden en el mundo", o que el Adeptus Exemptus ha de "gobernar las Órdenes de la R.C. y la G.D.". Aunque estas expresiones son irrevocables, en tanto representan requisitos de Grado en el sistema, ha de evitarse una interpretación exotérica que atribuya la Orden mencionada a la A∴A∴ como organización temporal. Las implicaciones esotéricas de estas directrices han de interpretarse en base a los Grados a que corresponden.

 

Por último, cabe señalar que aunque textos como el Liber XXXIII y otros se refieran a personajes históricos que no han practicado el sistema de la A∴A∴, pero que han sido "enviados por la Orden", en la práctica hay que diferenciar claramente entre este aspecto sempiterno de la Orden y el sistema de Iniciación en sí. Esto se debe a que a menudo hay quienes se apresuran a calificar como "A∴A∴" a otros métodos de Iniciación o a cualquier otra cosa que en su opinión trabaje "en beneficio de la humanidad", algo que en muchos casos resulta confuso y engañoso.

 

En estos casos lo mejor sería abstenerse de establecer ese tipo de relaciones, o en todo caso referirse a esa entidad sempiterna como "Orden Sin Nombre" (como es llamada en el Liber LXI) en lugar de como A∴A∴, ya que A∴A∴ hace referencia no sólo a su aspecto sempiterno sino al sistema de Iniciación establecido por Crowley y Jones como tal.

 

 

SIMBOLOGÍA

 

Al igual que ocurre con todo sistema de conocimiento, la A∴A∴ requiere familiarizarse en profundidad con una serie de códigos y lenguajes propios, de la misma forma que lo requiere aprender todo tipo de ciencia o lenguaje. Lo que caracteriza al sistema de la A∴A∴ en este sentido es su capacidad de síntesis, extrayendo y asimilando la esencia de una gran variedad de sistemas, y manteniendo al mismo tiempo un marcado carácter propio, limitado a reproducir lo más fielmente posible el camino de la Iniciación. 

 

Aparte de los elementos más puramente thelémicos, en el sistema se pueden encontrar elementos de tradiciones como la hebrea, hindú, taoísta, persa, egipcia, budista, etc, en forma de referencias teóricas o prácticas de diferentes tipos. Los métodos están igualmente sintetizados en base a las tradiciones de magia(k) y misticismo de todo el mundo. En este sentido, "magia(k)" y "misticismo" se entienden como las fórmulas de dos disciplinas contrapuestas destinadas a complementarse en el sistema.

 

Magia(k) consistiría en la esencia de todo aquello (prácticas rituales o ceremoniales, especialmente) que busca una manipulación de la realidad (incluido uno mismo) por parte del iniciado, y Misticismo en la esencia de todo aquello realizado con la aspiración de unirse con el Ángel o con alguno de sus aspectos (algo propio de prácticas como el Yoga). El método de la A∴A∴ integra ambas cosas, para que la Magia(k) tenga como objetivo la unión con el Ángel (fin propio del Misticismo y de la Iniciación en general), y el Misticismo se sirva de la perspectiva de la Magia(k), sin la cual su aproximación resulta incompleta.*

 

La Magia(k) ofrece un sistema simbólico con el que codificar la realidad y sus leyes de forma parecida a como lo hacen las matemáticas, algo de lo que el Misticismo no puede prescindir para ubicarse, ya que de no ser así pueden confundirse ciertas desviaciones y desequilibrios como verdaderas "iluminaciones". Ver "Los Peligros del Misticismo" en relación a esto.

 

Los elementos de que se compone el sistema adquieren a menudo un sentido un tanto diferente al de sus fuentes originales, o bien son aplicados de forma distinta. Por ejemplo, el Raja Yoga que se instruye en la A∴A∴ es una síntesis del original practicado en la India. No hay contradicción en esto, en tanto esta síntesis mantiene y respeta la esencia de la práctica original, y en cualquier caso dentro de una misma tradición existen muy a menudo gran cantidad de variantes y modalidades.

 

Es por cosas como estas que un sistema y sus componentes deberían juzgarse siempre desde su propia lógica o estructura interna, y no desde otro sistema o perspectiva exterior. Confundir esto suele llevar al tipo de malentendidos más groseros, resultado de confundir mapa con territorio. Todos los sistemas no tienen por qué expresar el mismo espectro o tipo de iniciación,* ni tienen por qué hacerlo de la misma manera. 

 

En la Golden Dawn, por ejemplo, los Grados están basados igualmente en el Árbol de la Vida, pero estos no corresponden con los Grados de Iniciación en la A∴A∴ Pueden trazarse equivalencias, eso sí, y así se asume que 5=6 en la Golden Dawn equivale en líneas generales con 2=10 en la A∴A∴, y 8=3 en la Golden Dawn con 5=6 en la A∴A∴. Por esto la Orden Exterior de la A∴A∴ es llamada "Orden de la Golden Dawn".

 

Debido a esto, las comparaciones entre diferentes sistemas son siempre muy relativas y aproximadas, aunque en algunos casos las comparaciones entre algunos elementos pueden encajar casi a la perfección, de la misma manera que distintos idiomas pueden expresar una misma idea de modos muy diferentes. Es así como las diferentes características asociadas al Sagrado Ángel Guardián (por ejemplo) pueden rastrearse en gran variedad de sistemas religiosos, filosóficos y psicológicos a lo largo de todas las épocas y lugares.

 

Pero el que esto ocurra no quiere decir que todos los sistemas sean iguales. Las diferencias son tan o más importantes que las similitudes y puntos en común, sobretodo debido a que muchos sistemas contienen componentes dogmáticos o característicos del pasado Eón, lo cual los hace conflictivos con los principios que guían actualmente la Iniciación. Esto es algo a considerar seriamente, ya que el mismo hecho de trabajar un sistema en particular determina en alto grado la aproximación que uno toma hacia la realidad.

 

Sin embargo, esto sólo se refiere a los sistemas en sí mismos, y no al uso o interpretación que se haga de ellos (aunque realmente exista relación entre una cosa y otra), ya que como se suele decir, el dogma sólo existe en la mente de quienes lo ejercen, y no existe nada lo bastante simple que la ignorancia y la malicia no sean capaces de tergiversar, como también ocurre en la práctica con muchos supuestos "iniciados" en la A∴A∴. En última instancia, un verdadero iniciado sabe distinguir la esencia de cada sistema y descartar los componentes o enfoques dogmáticos y superfluos.*

 

En algunos casos esto puede significar rebuscar entre capas y capas de dogmatismo impuesto sobre las enseñanzas originales de determinadas tradiciones. Por ejemplo en el cristianismo, donde el significado original ha sido tan desvirtuado en manos de sus sucesores. 

 

 

LOS GRADOS Y TAREAS

 

El sistema se estructura en base a una serie de Grados en los que la Iniciación queda delimitada de manera precisa en base a la estructura matemática del Árbol de la Vida. Así, estos Grados son necesarios o convenientes en la misma medida en que el sistema lo es en sí mismo, para que el Aspirante se sitúe y pueda estudiar sus relaciones y saber qué necesita para moverse mejor en su avance, de la misma manera en que se emplea un mapa demográfico.

 

En este sentido, poseer un Grado en el sistema, especialmente en lo que concierne a la Orden como organización, ha de representar simplemente un "sello" sobre el grado de Iniciación real y objetivo del Aspirante, ya que de otra forma no significa más que un título vano y sin sentido. En este contexto, el sistema expone una serie de directrices para ayudar a situarse y avanzar por los Grados.

 

Estas directrices vienen expuestas en documentos oficiales como el Liber CLXXXV para los Grados de la Orden de la G.D., donde por ejemplo se lee en el Juramento de Probacionista que este ha de "obtener conocimiento de la naturaleza y los poderes de su propio ser"; el Neófito ha de obtener "control" de esa naturaleza y esos poderes, etc. En el One Star In Sight pueden encontrarse el mismo tipo de directrices para los Grados de la Orden R.C. y la Orden de la S.S.. El significado de estas expresiones es tan simple y a la vez tan complejo como cabe suponer, y resulta inseparable de la comprensión de los Grados a que corresponden cada una de ellas.

 

Una vez iniciado en Malkuth como Neófito, la estación principal de destino está en el Conocimiento y Conversación con el Sagrado Ángel Guardián, que corresponde con la entrada en la Orden de la R.C., donde uno pasa a ser considerado un Adepto. A partir de este punto, el foco se pone en seguir avanzando hasta el Cruce del Abismo y el ingreso en la Orden de la S.S., donde uno se convierte en Maestro y miembro de facto de la "Verdadera A∴A∴" situada por encima del Abismo. De aquí en adelante sólo cabe seguir avanzando hasta completar la Iniciación en grado Ipsissimus. Como puede verse, estas estaciones coinciden con las tres subdivisiones de la Orden, así como con los Mundos Cabalísticos. El ingreso en grado Zelator, tras haber atravesado el Velo de Qeseth, marca el punto en que "no hay vuelta atrás" en la Iniciación. Las cifras de los Grados (1○=10□, 2○=9□, etc) se entienden en tanto el Ángel o la A∴A∴ se consideran tanto el origen como el destino de la Iniciación, de modo que se asumen los dos puntos de vista: desde Malkuth y desde Kether.

 

A esto ha de añadirse, en lo que respecta a la Orden de la G.D., las llamadas Tareas asignadas a cada Grado, que determinan aquellas cosas que el Aspirante debe dominar o llevar a cabo entre una fase de la Iniciación y la siguiente. En el Liber CLXXXV puede verse el esquema oficial. Estas Tareas se componen de una serie de estudios y prácticas adecuadas para cada fase, que el Aspirante realiza con el único fin de ayudarse a avanzar en su Iniciación. De hecho toda práctica realizada con cualquier otro fin que no sea este es considerada Magia Negra, en tanto aparta al Aspirante de su Iniciación, anclándolo a una visión mundana de la realidad.

 

Se deduce entonces que las prácticas señaladas para cada Grado no son casuales ni arbitrarias, y aquí es donde puede apreciarse una verdadera tecnología en el sistema, con prácticas de tipo Mágico y Místico distribuidas de forma organizada (en base a la estructura matemática del Árbol) para que el Aspirante lleve a cabo ordenadamente los pasos necesarios para lograr el llamado Conocimiento y Conversación con el Sagrado Ángel Guardián en Tiphareth, lo cual representa su objetivo en esta fase de la Iniciación.

 

Estas prácticas conforman un estricto régimen de entrenamiento (tanto en el aspecto Mágico como Místico) en todo lo relativo al Mundo Cabalístico de Yetzirah (ver La Serpiente y los Cuatro Mundos). Un entrenamiento necesario para llegar a acceder a cierta clase de conciencia limitada al Yo y al Ángel, donde se da el Conocimiento y Conversación. Esto representa un tipo de comunicación directa con el Ángel, y no a través de lo simbólico en todas sus facetas, como ocurre por debajo de la Orden de la R.C..

 

Una vez llegado a la Orden de la R.C., se continúa avanzando en busca de la unión final con el Ángel y siguen habiendo directrices a seguir, pero el método se vuelve mucho más individualizado (dictado por el Ángel como se suele decir), por lo que el sistema no prescribe prácticas concretas para ello.

 

La razón por la que sólo la Orden de la G.D. tiene asignadas este tipo de prácticas de forma estructurada, es que al no haber llegado a esa comunicación directa con el Ángel, el Aspirante necesita de un método y unas técnicas elementales para conseguirlo. Estas técnicas tienen carácter universal, ya que están basadas en tradiciones sobradamente testadas en este ámbito, como el Yoga o la Magia(k) ceremonial, con un amplísimo registro cultural al que recurrir para ayudarse.*

 

Hay algunos casos en que las Tareas vienen señaladas sin que exista un método claramente asignado para ellas, como es el caso del "Dominio del Plano Astral" en Grado Neófito. Para estos casos se confía en la inventiva del Aspirante y en el apoyo por parte de su Tutor, en caso de que esté en una organización.

 

Existe a menudo cierto escepticismo natural sobre si el método por sí mismo puede ayudar a desarrollar los procesos interiores que lleven a un avance real en la Iniciación. Realmente, y como Crowley señala en One Star In Sight en cierto modo,* cualquier método seguido "sin espíritu" y sin un genuino entendimiento resulta estéril. Por encima de todo, uno debería hacerse una buena idea del territorio real de la Iniciación y no sólo del mapa como tal, para poder situarse a sí mismo en este y determinar dónde se encuentra exactamente. Si no es así, uno no puede saber realmente dónde está ni lo que está haciendo, pudiendo malinterpretar fácilmente muchos pequeños "éxitos" o picos en sus prácticas, pensando que se tratan de verdaderos avances, pero sin que haya un progreso real en el fondo. 

 

"El Liber 185 no necesita ser citado extensamente. Únicamente es necesario decir que con él, el Aspirante es entrenado sistemática y exhaustivamente en las distintas prácticas técnicas que forman la base de Nuestro Trabajo. Uno puede llegar a ser un experto en todas o en cualquiera de ellas sin hacer necesariamente ningún verdadero progreso, del mismo modo que un hombre puede ser un experto de primer orden en gramática, sintaxis, y prosodia sin ser capaz de escribir una sola línea de buena poesía, aunque el poeta con mayor sensibilidad es incapaz de expresarse sin la ayuda de esos tres elementos de composición literaria".

 

También hay que diferenciar claramente entre los Grados en sí y los planos en los que estos pueden darse. Esto significa que uno puede estar más o menos establecido en un Grado determinado pero no en todos los planos, o sólo en unos pocos. Como Crowley señala en el One Star In Sight, la cuestión es sumamente compleja, y este es ciertamente uno de los puntos menos tratados en el material oficial publicado.

 

Puede ocurrir por ejemplo que por diversas razones alguien esté situado en un sentido kármico por encima de su Grado, debido a una mayor involucración en la labor ("el Karma es la base del Trabajo"), o a que su propio Karma le lleve a ello de una forma u otra. O que esté más capacitado de forma natural para un Grado en particular (ver de nuevo el One Star In Sight: existe siempre cierta inclinación individual hacia un Grado o Sephirah en particular), de forma que esos rasgos se reflejen en todo su trabajo. O que haya avanzado a un Grado realizando las Tareas indicadas, pero sin haber transmitido a otros su conocimiento adquirido en el Grado que abandona (una regla de la que se hablará luego), no habiendo sellado así su comprensión. O debido a otras razones, o a una combinación de estas.

 

Esta es en parte la razón por la que a menudo Crowley asignaba los Oficios de la Orden a miembros que no pertenecían realmente a los Grados correspondientes. Por ejemplo, en el imprimátur de varias publicaciones oficiales se asigna a J.F.C. Fuller como Cancellarius, cuando este era sólo un Probacionista. En cuestión de Oficios, se asume que uno está preparado para el puesto siempre que pueda llevar a cabo con éxito la labor, aunque sea en calidad de Oficio "en funciones".**

 

   * El motto de Fuller, "Non Sine Fulmine" (N.S.F.), y su asignación como Cancellarius pueden encontrarse en el imprimatur del Liber O, por ejemplo.

    ** Como Grady McMurtry dice en su "A∴A∴ ¿quién tiene derecho a la Estrella?": "¿Quién es un Magister Templi? Toda aquella persona que pueda realizar el trabajo del Grado. No hay diferencia tanto si su Juramento es atestiguado por Therion como por Neteru. El Grado en sí mismo es tan real como la explosión que apartó a Jack Parsons del mundo de los hombres. ¡Argüir que uno es de tal grado está tan cerca de poder ser probado como decir que no lo es! Una persona puede simplemente afirmarlo, mientras que otra puede ni siquiera mencionarlo en absoluto."

 

Los tres Oficios de la Orden de la R.C. El Cancellarius se encarga de gestionar todas las cuestiones administrativas de la Orden de la G.D., como por ejemplo la admisión de candidatos, mientras que el Praemonstrator tiene autoridad para gobernar las dos Órdenes con la ayuda del Imperator. Por encima de estos tres Oficios estaría el de Magister Templi, cuya labor es establecer "Órdenes independientes en línea con los principios de la A∴A∴".

 

De forma parecida, es posible reconocer el Grado de Iniciación en el que otras personas están o estuvieron iniciadas, por ejemplo a través de sus obras o escritos, o por medio de un trato directo y personal, sin que esas personas hayan estado necesariamente familiarizadas con la A∴A∴ y sus métodos como sistema u organización. Pero para ello y como se ha dicho al principio, es necesario ser uno mismo un iniciado, ya que sólo de este modo es posible reconocer los códigos con que este tipo de cosas se manifiestan.

 

Así es como Crowley identificó el Grado de determinadas personas, como por ejemplo de Karl Germer, a quien reconoció primero como Adeptus Minor y unos años más tarde como Magister Templi. Este es sólo un ejemplo entre muchos,* pero el hecho de que Germer nunca hubiera practicado magia ceremonial de ninguna clase prueba que, más allá de lo que estipuló para la Orden como organización, Crowley consideraba la A∴A∴ como un sistema ante todo, y que el reflejo de este podía superponerse en cierto grado a los Oficios de la Orden como organización.

 

Otro podría ser cuando identifica como "Tesis de Adeptus Exemptus" ciertas obras de Eliphas Levi, von Eckartshausen, Robert Fludd, Paracelso, Berkeley y otros. Ver One Star In Sight.

 

Sin embargo, a pesar de esto, y del mismo modo que Karl Germer no alcanzó su rango porque sí,* puede decirse que en general, y en un sentido orgánico, el trabajo con los Grados implica cierta linealidad, ya que uno no puede alcanzar plenamente un grado de Iniciación sin haber dominado los pasos previos integralmente. Esto es así por necesidad, ya que la Iniciación implica un equilibrio en todos los planos, y descuidar un aspecto en favor de otros sólo lleva, como señala el One Star In Sight, a un desequilibrio fundamental en el resultado. El balance es esencial, y puede decirse que uno no pertenece realmente a un Grado hasta que no haya integrado en él todos sus aspectos.**

 

     * Germer pasó varios meses en un campo de concentración donde hizo el esfuerzo de recordar línea a línea los Libros Sagrados de Thelema, lo que le valió alcanzar el Conocimiento y Conversación. 

       ** Ver One Star In Sight: "...el sistema aquí expuesto muestra el orden correcto de los eventos tal como vienen dispuestos en la Naturaleza, y en ningún caso resulta seguro para nadie descuidar el dominio de cualquier detalle particular, sin importar lo tedioso y desagradable que pueda parecer. A menudo así ocurre, de hecho, lo cual sólo insiste en la necesidad de plantarle cara. La aversión y el desprecio hacia ello dan testimonio de cierta debilidad e incompletitud en la naturaleza que lo reniega. Esa brecha en las propias defensas puede llevar a admitir al enemigo en el punto de inflexión de cualquier batalla. O peor aún, uno podría quedar avergonzado para siempre si su inferior le pidiera consejo y ayuda en esa cuestión en particular y él no pudiera ofrecerle servicio. ¡En este caso el fracaso de su inferior sería también el suyo propio! Pues ningún paso, sin importar lo bien que pueda hacerlo uno mismo, sirve hasta que su inferior no esté listo para su propio avance".

 

Del mismo modo, en casos excepcionales como el del Juramento del Abismo, en que a iniciados de grados inferiores les está dado cierto acceso al Grado de Magister Templi (el que fuera el caso de Frater Achad, hijo mágico de Crowley), resulta indispensable trabajar a posteriori los Grados intermedios.* Como se resalta una y otra vez en el sistema, no hay atajos de ningún tipo en el proceso (no puede haberlos en realidad, si se entiende cómo funciona este).**

 

     * El principio tras la idea de poder realizar el Juramento del Abismo en cualquier momento está en que los Supernos están en cierto modo siempre presentes como esencia de la realidad pura e incondicionada, incluso tras la psique dualizada del Aspirante. Sin embargo, un ingreso pleno en los Supernos sólo puede lograrse trabajando los Grados inferiores en su totalidad.

   ** En el contexto de la A∴A∴ como organización pueden haber excepciones en las fases de Estudiante y Probacionista, situadas fuera de la Iniciación en sí misma. Estas fases constituyen un estadio de preparación, por lo que en casos excepcionales puede admitirse una reducción en el mínimo de tiempo señalado para ellas (un año para Probacionista y tres meses para fase Estudiante). En el resto de Grados sin embargo no se admiten reducciones en este sentido.

 

 

LA A∴A∴ COMO ORGANIZACIÓN

 

Los principios sobre los que se fundamenta la A∴A∴ como organización están basados en los principios del sistema vistos hasta ahora. La organización ("organización temporal" como a menudo se la denomina) sirve únicamente como plataforma para el desarrollo de una enseñanza regulada de acuerdo con los principios del sistema. Por supuesto, nada de esto implica que haya necesidad de una organización para realizar el trabajo, y de hecho muchos prefieren hacerlo por su propia cuenta, siguiendo paso a paso las Tareas e indicaciones del Currículum, y recurriendo cuando lo necesitan a diversas fuentes para aclarar dudas u obtener consejo.

 

Las razones para establecer la Orden como organización temporal se basan en que esta puede representar una ayuda para los Aspirantes, y en segunda instancia como representación pública de la A∴A∴. En este sentido, la organización sirve para probar, mediante la acreditación oficial de haber realizado el trabajo requerido, que los instructores a cargo de los estudiantes sean gente realmente preparada e iniciada, evitando de este modo que farsantes o fanáticos de todo tipo (tan abundantes en el mundo del ocultismo) trabajen en nombre de la A∴A∴.* Esto sirve también para aquellos cuyo ego inflado les hace creer ser maestros cuando, como dice el Liber LXI, ni siquiera han empezado a transitar el Camino del Servicio que lleva hasta ello.

 

La regla oficial por la cual no se debe aceptar dinero en la Orden se aplica también en parte para evitar este tipo de cosas, naturalmente.

 

Generalmente, el motivo por el que los candidatos pueden buscar asistencia por parte de una organización, está en que en las primeras fases de la Obra puede ser de ayuda el apoyo de gente acreditada que lo pueda guiar y aconsejar desde la experiencia en aquellas Tareas que ellos mismos han realizado ya. Aparte, también se dice que hasta que uno no entra en comunicación directa con su Ángel en Tiphareth puede necesitar de ayuda externa en cierta medida. 

 

Esto último es muy relativo, ya que el Ángel guía ya al Aspirante desde las primeras fases de su Iniciación (realmente, desde su mismo nacimiento), en las que el Aspirante empieza a tener ya ciertos atisbos de la influencia del Ángel y de las formas en que se da esa comunicación. Debido a esto se asume, como ya se ha dicho, que la asistencia por parte de los Grados superiores sólo puede limitarse a instruir en las prácticas y métodos del sistema, que como en cualquier otra disciplina pueden requerir de gente experimentada que ayude a los estudiantes.

 

En la práctica, las directrices básicas de la A∴A∴ como organización son que cada Aspirante tiene asignado un Tutor personal de al menos un Grado superior, a quien poder consultar en cualquier momento. Este Tutor se encarga también de evaluarlo para que su progreso sea acreditado antes de pasar de Grado. En definitiva, el funcionamiento no es muy diferente al de una universidad a distancia, ofreciendo facilidades para la práctica y el aprendizaje de los métodos del sistema, y haciendo de ello algo llano y mesurable como ocurre en cualquier otro campo de conocimiento, lo que representa uno de los principios de la Orden como organización.*

 

Ver One Star In Sight: "Por medio de dichos métodos la A∴A∴ se propone hacer de la ciencia oculta una ciencia tan sistemática y precisa como la química, rescatándola así de la mala reputación que, gracias tanto a los charlatanes ignorantes y deshonestos que han prostituido su nombre, como a los fanáticos entusiastas de estrechas miras que la han convertido en un fetiche, se ha convertido en un objeto de aversión para todas aquellas mentes que por su entusiasmo e integridad tienen más necesidad de sus beneficios y son más aptas para obtenerlos".

 

Es necesario dejar constancia del dominio y cumplimiento de las prácticas y directrices asignadas, por lo que las evaluaciones de los Tutores deben ser rigurosas y precisas. Estas evaluaciones se realizan principalmente por medio del Diario Mágico, donde el Aspirante registra detalladamente todas sus prácticas y estudios.* La razón para las evaluaciones que se exigen se basa en que el trabajo en la Orden va dirigido ante todo a poder asistir a los Aspirantes de Grados inferiores en las dificultades que puedan encontrar en esas mismas prácticas, ya que esos mismos Aspirantes han de ejercer de Tutores de otros miembros por debajo de ellos, formando de este modo una cadena.**

 

    * La imposibilidad de un encuentro presencial en los llamados "pases de Grado", que consisten en la lectura de las Tareas, la firma del Juramento, la entrega de libros, y demás acciones tal como aparecen en el Liber CLXXXV, no ha de suponer un problema para la acreditación oficial de Grado, que significa sólo un sello sobre el trabajo interior realizado por el Aspirante.

     ** Es a partir de Grado Neófito cuando uno puede empezar a admitir Probacionistas como Tutor.

 

En relación a esto, el reconocimiento oficial de un Grado sólo tiene lugar si el Iniciado que llega a él ha instruido con éxito a (como mínimo) otro miembro para que ocupe el Grado que él abandona. Esto no es puro formalismo, y se entiende según el principio de que uno no entiende realmente una materia hasta que no es capaz de enseñársela debidamente a otros.* En base a esto, cabe esperar algo parecido de los Aspirantes que trabajen el sistema en solitario, y que transmitan su conocimiento adquirido al mundo de una forma u otra.

 

Esta regla no es rígidamente aplicada en la Orden Exterior, como apunta el One Star In Sight, debido a que podría causar cierta congestión, y a que el carácter de estos Grados es más generalizado para todo el mundo.

 

De todo esto se entiende que la cadena Tutor-Alumno es la columna vertebral del sistema organizativo. El principio fundamental detrás de esto es que el Trabajo ha de desarrollarse de forma privada y personal. Es decir, siendo la Iniciación un asunto exclusivamente interior, no hay nada en el sistema que implique trabajo en grupo de ninguna clase. Crowley además entendió de primera mano, a través de su experiencia en la Golden Dawn, que el trabajo en grupo en esta clase de contextos es más perjudicial que beneficioso, arrastrando una fuente inagotable de problemas. Por ello impuso como regla la necesidad de no mantener contacto con más iniciados en la A∴A∴, aparte de con el propio Tutor de cada uno y con aquellos Estudiantes para quienes se esté a cargo.

 

Esta regla ya supuso cierta dificultad práctica en su inicio, por lo que Crowley la "relajó", tal como dice en el One Star In Sight. Hoy en día la cuestión es aún más complicada, ya que internet facilita el contacto directo entre miembros más allá del propio Tutor de cada uno. Aunque esto supone cierto enriquecimiento por una parte, con más frecuencia el intercambio de impresiones entre diferentes partes, o la ingente y variada cantidad de información en las redes, traen más perjuicios que beneficios, al menos en el caso de Aspirantes altamente influenciables, no preparados para filtrar y juzgar el material adecuadamente, ya que gran parte de esas opiniones e información suele ser muy a menudo errónea, en el mejor de los casos.

 

La labor del Tutor, en este sentido y como ya se ha dicho, ha de ser la de orientar y asistir adecuadamente al Aspirante en este tipo de cuestiones cuando este lo requiera.  Obviamente no puede esperarse más de él, ya que la iniciativa, el trabajo y el esfuerzo sólo pueden venir de la mano del Aspirante mismo. La tarea y responsabilidad de un Tutor se limita a aconsejar y evaluar cuando el Estudiante lo requiera.*

 

Aparte también sería deseable que fomentara en él un espíritu crítico y constructivo que le haga investigar y sacar sus propias conclusiones en sus prácticas y estudios, algo que a menudo se echa a faltar en el mundo del ocultismo.

 

En todo esto se asume que el Estudiante está bien informado sobre la Orden y el Trabajo en sí, y que su aspiración es sincera y genuina, buscando la Iniciación real y no un vano sucedáneo en forma de grado o título, o quizá sólo la idea de pertenecer a una "Orden Mágica". Naturalmente, en la práctica este tipo de casos se presentan en forma de Aspirantes poco serios, pero dado que la Orden está basada en la prueba y evaluación de un trabajo real y verificable, estos casos acaban cayendo rápidamente por su propio peso, abandonando al poco tiempo o atestiguando claramente de un modo u otro cuáles eran sus verdaderos intereses, o quizá dejando claro que no tenían realmente claro en qué consistía el trabajo o su propia disposición para ello.

 

Para el caso de candidatos poco serios, Crowley añadió la fase Estudiante, previa a Grado Probacionista, con el objeto de evitar situaciones en que esto fuera a suponer una carga para los Tutores encargados, ya que este tipo de candidatos se presentaban (y se presentan) ante la Orden más frecuentemente de lo que sería deseable. Así, esta fase trata de sustituir el periodo natural en el que mucha gente se ha familiarizado con material thelémico u ocultista, a menudo durante muchos años, por lo que en opinión de algunos la duración de esta fase (tres meses) es poca en los casos de gente que ni siquiera ha leído jamás un libro serio de ocultismo ni estudiado la materia con genuino interés.*

 

Esto no quiere decir que estos casos estén condenados al fracaso. Frater Achad fue uno de estos candidatos, aunque él prefirió pasar cuatro años como estudiante antes de decidirse a realizar el examen y pasar a fase Probacionista.

 

LOS LINAJES

 

Las cadenas de tutor-alumno se prolongan formando las llamadas Ramas o Linajes,* cuyos antepasados llevan por fuerza hasta Crowley como creador del sistema y primer eslabón de la cadena. En teoría y tal como se dice en el One Star In Sight, sólo los miembros de la Orden de la S.S. pueden fundar Órdenes de carácter independiente (siempre en línea con los principios de la A∴A∴), o sea lo que podrían considerarse Linajes propios y claramente diferenciados tal como existen en la actualidad.** En la práctica sin embargo esto es poco menos que una formalidad, ya que el sistema de trabajo sigue siendo exactamente el mismo para todos. 

 

    * La terminología exacta es relativa y a menudo causa de debate. Hay incluso algún Linaje que sigue directrices estrictas al respecto, pero en última instancia no existe una terminología oficialmente reconocida por todo el mundo.

     ** Por ejemplo, Marcelo Motta y Grady McMurtry tomaron el Juramento del Abismo, accediendo de este modo al 8=3, por lo que sus Linajes pueden considerarse en cierto modo "sellados" por ellos mismos. Igualmente, los descendientes directos de Soror Meral (quien llegara hasta 5=6 como mínimo) han llegado a 8=3 igualmente, de forma que sus Linajes pueden considerarse independientes en ese mismo sentido. En realidad, teniendo en cuenta que cualquier Neófito puede reivindicar el Juramento del Abismo y el Oficio de 8=3, se comprenderá hasta qué punto es esto relativo.

 

Aparte, Iniciados pertenecientes a la Orden de la R.C. pueden establecer líneas que gobiernen la Orden de la G.D. siguiendo los preceptos del Liber CLXXXV, o simplemente admitir nuevos miembros de forma particular. Teniendo en cuenta que a partir de la Orden de la R.C. el iniciado no necesita ayuda ya de su Tutor (pues puede bastarse con el enlace directo que ha establecido con su Ángel) se entenderá esto fácilmente. En cualquier caso, el carácter de "línea" o "escuela" independiente es irrelevante en tanto el sistema está diseñado para funcionar en base a un ramaje de pequeñas células basadas en la comunicación tutor-alumno. Esto de hecho es inevitable al morir el cabeza de un Linaje o los miembros que enlazan una serie particular de miembros.

 

Este sistema, aparte de verificar el progreso de los miembros en cuanto al trabajo en sí, garantiza una identidad y continuidad firme que lleva hasta los orígenes de la Orden como organización temporal. En este sentido, V.V.V.V.V.,* el motto de Crowley como Maestro del Templo, es considerado el eslabón que de algún modo conecta la Orden en su sentido temporal, nacida en 1905, y la Orden sempiterna, lo que constituiría el parto de la Orden como organización temporal.

 

Siglas de Vi Veri Vniversum Vivus Vici: "Por el poder de la Verdad, yo, en vida, he conquistado el Universo". A menudo se le da a esta figura cierta entidad y carácter independiente. Ver el Libro de las Mentiras y el Liber LXV. Es considerado responsable de la inspiración de varios Libros Sagrados. El Liber Porta Lucis se refiere a su "envío y misión" por parte de la A∴A∴.

 

Actualmente existen varias ramas que llevan hasta Crowley a través de los Estudiantes que tuteló a lo largo de su vida. Hubo de hecho épocas en los inicios de la organización en que llegó a haber bastantes miembros, pero con el tiempo sólo han trascendido unas pocas ramas, que continúan creciendo en la actualidad. La historia exotérica de los orígenes de la Orden viene explicada brevemente en el Liber LXI de la mano de sus responsables más directos, y aparte existen varios documentos no publicados y algunas exposiciones históricas de interés hechas en tiempos modernos, aunque lo cierto es que la información es escasa y está muy desperdigada.

 

De los linajes actuales no existen razones de peso para dudar de su legitimidad en cuestión de transmisión directa hasta Crowley, aunque algunas directrices no se hayan respetado en ocasiones, algo que ha ocurrido en los antepasados de todos los Linajes actuales sin excepción. Debido a esto, en la práctica lo más importante es que un Linaje ofrezca una infraestructura seria y estructurada en base al sistema de trabajo marcado, y que respete los principios del Nuevo Eón. Mientras esto funcione, poco importan las intrigas por las que puedan haber pasado sus antepasados.

 

Puesto que resulta sencillo reconocer y probar el Linaje directo hasta Crowley (no tuvo, al fin y al cabo, muchos descendientes en la Orden), el empleo de cuestiones como las anteriores con el fin de desacreditar unos Linajes y favorecer a otros es un ejercicio de política, a la que la A∴A∴ es ajena en sus fundamentos.* Es decir, el sistema no está basado en una visión dogmática de sí mismo o en formalidades mundanas que no se adecuen a la esencia de la Iniciación, y en este sentido muchos críticos olvidan el hecho de que Crowley se tomó muchas de las licencias que ellos mismos desacreditan en otros.

 

* Ver Liber XXXIII: "Pero todas las sociedades exteriores subsisten sólo por virtud de ésta sociedad interior. Tan pronto como las sociedades exteriores pretenden transformar el templo de la sabiduría en una construcción política, la sociedad interior se retira y deja la letra a solas sin el espíritu. Por esa razón, muchas sociedades externas de sabiduría no fueron más que proyecciones jeroglíficas, permaneciendo la verdad inviolable en el Santuario para que nunca pueda ser profanada." 

 

De forma parecida, en la práctica existen algunas diferencias entre unos Linajes y otros, aunque el sistema básico tal como fuera establecido por Crowley para las Tareas y la organización en general se mantenga igual en todos ellos. Estas diferencias se centran a menudo en la interpretación o el enfoque dado a ciertas prácticas y elementos del sistema, o en añadidos cuya finalidad es variable: en algunos casos, cierta idea de mejora, o de rellenar algunos huecos que surgen en la práctica de la Orden como organización. En otros, cierto sentido de identidad como Linaje traducido en una forma particular de hacer o entender determinados rituales o elementos del sistema.

 

Este tipo de tendencias y enfoques surgen en gran medida de la transmisión de conocimiento vía Tutor-Alumno, y suelen provenir de los eslabones más altos de la cadena, o sea de los cabezas de cada Linaje, o de sus antepasados más directos. Esto en cualquier caso son únicamente enfoques distintos (dejando de lado otro tipo de políticas o directrices de carácter más arbitrario que puedan darse), y no hay nada irregular en ello mientras se respete la estructura del sistema original y los principios de la Iniciación y del Nuevo Eón.

 

De un modo parecido, Crowley hizo evolucionar muchos elementos de la organización a lo largo de su vida, y de hecho para entender debidamente muchos aspectos del sistema hay que analizar la cronología y las circunstancias en que Crowley implementó cada cosa. El aspecto histórico es muy importante aquí de nuevo, y desgraciadamente carecemos de un análisis histórico publicado que detalle todos estos pormenores, algo que esperemos que pueda subsanarse eventualmente.

 

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