LA ESFINGE

 

Por Frater S.L.O.

 

La Esfinge en sí misma es la famosa criatura mítica egipcia con cabeza de hombre y cuerpo de león. Sin embargo este tipo de ser híbrido ha aparecido de diversas maneras a lo largo de la historia, conociéndoselo por "Tetramorfo" debido a las cuatro formas animales de que se ha compuesto en sus múltiples variantes: Leon, Toro, Hombre y Águila . En Thelema, "Esfinge" es el nombre empleado para esta figura mitológica de cuatro rasgos. El significado esotérico de la Esfinge es una de las cuestiones más embrolladas del sistema, debido a sus múltiples aspectos y modos de ser entendida. En este ensayo trataremos de dar un repaso general a dichos aspectos para así poder diferenciarlos claramente.

 

Nos centraremos en el uso y el entendimiento que se hace de ella en Thelema, con referencias a aquellos aspectos y precedentes históricos relevantes en este contexto. Prescindimos de hacer un estudio comparativo del Tetramorfo en sí a través de la amplia variedad de culturas históricas en que ha aparecido esta figura. Un repaso histórico de estos diferentes aspectos sería demasiado extenso, y en realidad no es necesario en este contexto, ya que este tipo de síntesis se ha hecho ya de por sí a muchos niveles en Thelema y en otros sistemas precedentes.

 

Si el estudiante desea profundizar en sus aspectos históricos y míticos, puede investigar algunas de sus facetas más destacadas, como el Lammasu asirio y la Esfinge egipcia, de donde derivó el mito griego de la Esfinge; la visión de Ezekiel, donde aparecen los Kerubines; la iconografía cristiana, en la que los cuatro evangelistas se asocian a los cuatro animales citados; y la Manticora persa, la Chinthe burmesa, la Purushamriga hindú, y otras tantas representaciones de tipo más oriental. También cabe estudiar el ocultismo de corte más moderno, ya que es luego, partiendo de la interpretación que de esta figura hizo la masonería francesa, de donde Eliphas Levi establecería su idea de la Esfinge, en la cual la Golden Dawn y Crowley basarían su entendimiento de ella posteriormente, haciéndola evolucionar.

 

La Esfinge de Giza

 

Un ejemplo de representación cristiana de los cuatro animales o Kerubines de la Esfinge simbolizando los cuatro apóstoles: Hombre - Mateo, León - Marcos, Toro -Lucas, y Águila - Juan 

 

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En un sentido general, la Esfinge representa una síntesis simbólica de los cuatro Elementos clásicos que en la antiguedad (y en el ocultismo moderno en general) se decía que integraban toda la creación: Tierra, Fuego, Agua y Aire. Estos Elementos se reproducen visualmente por medio de los cuatro animales o Kerubines (como comúnmente se los nombra en Thelema) de que se compone la Esfinge: Toro, León, Águila y Hombre. Estos animales, asimismo, tienen su origen simbólico en los cuatro Signos Fijos del Zodíaco: Tauro, Leo, Escorpio y Acuario, con los que los cuatro Elementos naturalmente coinciden. El Águila suele estar atribuida a Escorpio por medio de la fórmula triple de este Signo: Escorpión, Serpiente y Águila. La figura del Hombre está comúnmente asociada a Acuario. Esta distribución de los Signos, dispuesta en la Rueda del Zodíaco, da como resultado la llamada "Cruz de los Elementos", atribuida a Malkuth, si bien la simbología y aplicación de la Esfinge o los Kerubines no queda limitada a este Sephirah, pues los Elementos siguen apareciendo en muy diferentes contextos, en otros Sephiroth y en general. Malkuth es considerada la Esfera de los Cuatro Elementos en tanto su atribución Sephirótica Elemental es Tierra, Elemento que concentra en sí mismo a los otros tres. Malkuth es de hecho el único Sephirah atribuido a este Elemento, característico del Mundo de Assiah, el Mundo Cabalístico en el que la realidad factual tiene lugar. En este sentido, representa el medio, la base o los cimientos necesarios para que nuestra consciencia ascienda a través del Árbol por medio de la Iniciación (algo representado por el ascenso oscilante de la llamada Serpiente de la Iniciación), o bien la concreción de todos Sephiroth superiores en el sentido inverso, el de la llamada Espada Flamígera o Rayo de la Creación. 

 

Esfera de Malkuth

La Espada o Rayo Flamígero de la Creación y la Serpiente de la Iniciación

 

La atribución a los Signos Fijos es la otra asociación más común de la Esfinge, si bien cabe diferenciar claramente este aspecto de la Esfinge respecto del de los Elementos, pues los Elementos no han de suscribirse exclusivamente a los Signos Fijos en modo alguno. Así, podemos encontrar representaciones de la Esfinge en rituales como el Estrella Rubí, del que hablaremos más adelante, en el que los Elementos siguen el orden asociado a los Signos Cardinales. Este tipo de diferenciaciones son clave para entender adecuadamente el sistema thelémico en general, aproximándonos a cada cosa en su propio contexto.

 

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Una antigua representación astrológica que influenció a los antiguos egipcios y de la que puede haber partido en gran parte la significación de la Esfinge, es la de las llamadas "Estrellas Reales" de la antigua Persia: Alderbaran, Regulus, Antares, y Formalhaut. Éstas representaban los guardianes o centinelas del cielo, de un modo parecido a como la Esfinge era considerada un elemento guardián o protector en las culturas antiguas. Las Estrellas Reales se componen de las estrellas más brillantes situadas en sus constelaciones correspondientes, repartiéndose cada una de ellas en los cuatro Signos Fijos de la siguiente manera: 

 

Alderbaran - Vigilante del Este - Tauro

Regulus - Vigilante del Sur - Leo

Antares - Vigilante del Oeste - Escorpio / Ofiuco

Formalhaut - Vigilante del Norte - Acuario

 

 

Sin embargo hay que tener en cuenta que en la época en que esta idea se originó, las Estrellas Reales coincidían con los Equinoccios y Solsticios, debido a la precesión de los Equinoccios. Esto se remonta a la llamada Era de Tauro, datada entre los 2000 y 4000 años A.C. aproximadamente, en que la constelación de Tauro coincidía con el Equinoccio Vernal (así como Leo y Acuario coincidían con los Solsticios y Escorpio con el Equinoccio de Otoño). En este hecho están basados los misterios de muchas culturas que se remontan a entonces, como el Mitraísmo. Asimismo, la Esfinge de Giza estaba encarada en dirección al Equinoccio en Tauro, y la Gran Madre era representada con los cuernos de un toro o una vaca, ya que Tauro era la constelación bajo la que el Nilo fluía cada año, como símbolo de fertilidad. En definitiva, todo esto indica que los orígenes de los Signos Kerúbicos en los que está basada la Esfinge tuvo su origen en este hecho, estando situados originalmente en la posición de los Equinoccios y Solsticios. 

 

Puesto que lo determinante en este sentido es que los Signos Kerúbicos siempre han estado asociado a los cuadrantes del Zodíaco, formando la Cruz de las estaciones y los Elementos, el hecho de que ahora su aspecto Sideral no coincida con los Equinoccios carece realmente de importancia (1). El elemento simbólico determinante son los cuatro cuadrantes en sí, los cuales ofrecen cierto sentido de totalidad, ya que el Zodíaco representa una división conveniente o arbitraria del Uno incognoscible (al igual que todo sistema mágicko-simbólico o de conocimiento, en realidad). Este es el punto de conexión simbólico entre estos cuadrantes y los Elementos en este contexto, tal como se entendía a estos Elementos en la antigüedad y como se los entiende en los sistemas mágickos modernos, es decir como los componentes básicos e indivisibles de la realidad, de un modo parecido (aunque sin limitarse exclusivamente al plano físico y materialista) a como se entienden los Elementos de la química moderna. En este sentido, no pueden cambiar en modo alguno, sino únicamente ser dispuestos en diferentes combinaciones entre sí. Así pues, es inútil tratar de modificarlos de otro modo que no sea tratando de ajustarse uno mismo a ellos en la proporción adecuada, lo cual implica cierto tipo de balance del que hablaremos a continuación, totalmente determinante en el sentido en que se atribuye el llamado "dominio de la Esfinge" en la Iniciación en la A.·.A.·., y particularmente en Malkuth, aunque este dominio no se limite exclusivamente a esta Esfera.

 

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Fue Eliphas Levi quien atribuyó a la Esfinge los llamados "Cuatro Poderes": Saber, Querer, Atreverse y Guardar Silencio (2). En Latín (como a menudo se los nombra): Scire, Velle, Audere y Tacere. Estos "Poderes" corresponden a las cuatro cualidades que el Mago ha de desarrollar para gobernarse en la Iniciación, buscando el balance adecuado al que nos referimos, balance que en última instancia significa el "dominio" de la Esfinge. En palabras de Levi en su "Trascendental Magic":

 

"Para alcanzar el SANCTUM REGNUM, o en otras palabras, el conocimiento y poder de los Magos, hay cuatro condiciones indispensables: una inteligencia iluminada por el estudio, una intrepidez que nada pueda superrar, una voluntad que nada pueda romper, y una prudencia que nada pueda corromper e intoxicar. CONOCER, ATREVERSE, QUERER, Y GUARDAR SILENCIO, estas son las cuatro palabras del Mago, inscritas en las cuatro formas simbólicas de la esfinge." (...) "Estás llamado a ser rey del aire, el agua, la tierra y el fuego, pero para reinar sobre estas cuatro criaturas vivientes del simbolismo, es necesario conquistarlas y encadenarlas. Aquel que aspira a la sabiduría y a conocer el Gran Enigma de la Naturaleza debe ser heredero y desposador de la esfinge: hacer suya la cabeza humana, con el fin de poseer el habla; suyas las alas del águila, con el fin de elevarse sobre las alturas; suyos los flancos del toro, con el fin de surcar las profundidades, y suyas las garras del león, con el fin de abrirse camino a derecha e izquierda, al frente y a la retaguardia."

 

En el "Magia(k) en Teoría y Práctica", Capítulo XXI, Parte V, Crowley sintetiza aún más, refiriéndose a la Esfinge y a estos Poderes como a cierto tipo de adaptación al medio; o mejor, como a la flexibilidad de pensamiento necesaria para dicha adaptación. Esto aparece ejemplificado en el siguiente parágrafo:

 

"El principio es bastante universal. Uno no entrena un violinista para tocar el Concierto de Beethoven; sino que lo hace para que toque cualquier consecución concebible de notas con perfecta facilidad, y lo mantiene practicando los ejercicios más monótonos posibles durante años y años antes de permitirlo subirse al escenario. Se hace de él un instrumento perfectamente capaz de ajustarse él mismo a cualquier problema musical que pueda ponerse por delante. Ésta técnica de Yoga es el aspecto más importante de todo nuestro trabajo."

 

Así, el "acertijo" de la Esfinge, que sobrevivió particularmente en los Mitos de la antigua Grecia, queda representado en cierta forma por esta siempre cambiante adaptación al medio que el Mago debe resolver para "dominar" los cuatro Elementos. En cierta medida esto es natural del Mundo Cabalístico de Assiah, asignado a Malkuth, e implica exactamente lo que en las iniciaciones de algunas órdenes mágickas significa "aprender a estar en el mundo" en el sentido de "balance", ya que gran parte del trabajo de estas órdenes suele situarse en gran medida en Assiah. En la A.·.A.·., este tipo de trabajo se circunscribe principalmente al Grado de Neófito, correspondiente a Malkuth, algo totalmente necesario para poder avanzar como es debido al Mundo de Yetzirah, en Yesod.

 

La razón por la que Crowley apunta en el Liber Aleph que la Esfinge sólo puede ser entendida en términos del Nuevo Eón, es debido a esta siempre cambiante adaptabilidad en que está basada respecto a la naturaleza y la realidad, dado que el viejo Eón carecía del entendimiento y la aproximación adecuada al respecto, estando sostenido mayormente por su propia patología y estancamiento. En este mismo sentido, cabe señalar que esta adaptación a la realidad ha de entenderse desde un punto de vista estrictamente personal (3), lejos de preconcepciones ideológicas o de cualquier otro tipo sobre la realidad, que sólo llevan a presupuestos propios del Viejo Eón.

 

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El simbolismo de Qeseth, recurso cabalístico de gran relevancia, es sumamente importante en relación a esto. La palabra Qeseth significa "arco", y las letras que la componen (Qoph, Shin y Tau) forman los Senderos que conectan a Malkuth con los tres Sephiroth Yetziráhticos: Hod, Yesod y Netzach, lo que implica la relación que establecemos entre el Mundo de Assiah y el de Yetzirah, o en otras palabras, nuestra percepción de la realidad en relación a los entresijos de nuestra propia mente, lo cual implica un entendimiento de la realidad más sutil que aquel al que estamos acostumbrados en Assiah (leer este texto al respecto). Qeseth involucra así pues el Sendero de Tau situado en el medio, que desbalanceado implica la falta de instrospección impersonal necesaria para juzgar la relación entre uno mismo y el mundo, y los Senderos de Shin y Qoph, que desbalanceados conllevan dogma y superstición respectivamente (ver Atus XXI, XX y XVIII). En cambio, un ajuste equilibrado de todo ello establece la base necesaria para que nuestra consciencia penetre adecuadamente y sin riesgos en el tejido de una realidad más profunda (el Mundo de Yetzirah), desarrollando una verdadera introspección dirigida hacia nuestro objetivo en Tiphareth: el llamado Conocimiento y Conversación con el Sagrado Ángel Guardián. Entre ese fundamento y Tiphareth cabe atravesar todos los Sephiroth propios de Yetzirah, para poder dominar, entender y acallar cada aspecto de nuestra mente o de esa realidad más profunda, como paso previo al ingreso en la Segunda Tríada del Árbol. Esto se relaciona asimismo con la fórmula ON, de la que hemos hablado en otra parte, ya que ON corresponde a los Senderos que van de Tiphareth a los tres Sephiroth Yetziráhticos, lo que refleja la fórmula de Qeseth como si de un espejo se tratara, definiendo la relación entre Malkuth, el hogar de nuestro yo ilusorio o mundano, y Tiphareth, la sede de nuestra más íntima individualidad. Qeseth además es el arco que dispara la flecha de la Aspiración hacia Tiphareth a través del Pilar Central, flecha cuyo balance y paso por el Sendero de Samekh están implicados en ON. Puede decirse en definitiva que el equilibrio que implica el dominio de la Esfinge en Malkuth es fundamental para poder lanzarnos como es debido hacia las profundidades de nuestro propio ser, en dirección a Tiphareth.

 

Los tres Senderos de Qeseth

Los tres Senderos implicados en la fórmula ON

 

Profundizando en el aspecto iniciático de la Esfinge, Crowley señala en el Liber Aleph que ésta es femenina en relación con la Pirámide, que es masculina en este sentido, implicando una relación entre ambos elementos (4). En griego, "Pirámide" (Πυραμις) tiene la misma numeración que Falo (Φαλλος), 831. El Falo es el símbolo de la fuerza creativa espiritual, que por diversas razones es tanto masculina como femenina, y su "construcción" o levantamiento simboliza el desarrollo de la Iniciación en sí misma, que da comienzo en Malkuth (del mismo modo que la Kundalini, estrechamente relacionada con la libido, habita en el Chackra Muladhara, situado en el ano/perineo y atribuido a Malkuth). Esto significa que el Aspirante debe volverse femenino o receptivo al influjo masculino del Falo Espiritual de su Ángel. Dicha receptividad no implica más que el balance de los Elementos al que nos hemos estado refiriendo, pues con dicho balance se abre paso al influjo del quinto Elemento, dominante y vivificador de los otros cuatro; Elemento que Crowley atribuye al Poder de "Ir" ("Ire" en Latín) en el Libro de Thoth y el Magia(k) sin Lágrimas, representando con ello a la Iniciación en sí misma. Es igualmente significativo el ajuste que hace Crowley de la forma de escribir "Esfinge" en griego: ΣϜΙΝΥ, que tiene la numeración de 666 (número solar por excelencia), y cuya raíz ΣϜ es pareja a la de palabras como Espíritu y un largo etcétera (5), lo que podría señalar en cierto modo que en la Esfinge misma está encerrada la clave del Espíritu y la Iniciación. Cabe también señalar en este sentido que en el antiguo Egipto la Esfinge era considerada "guardiana" de la Pirámide.

 

Este Quinto Poder o Elemento puede ser representado de este modo como el Falo Espiritual que vivifica a los otros cuatro. En la Rueda del Zodíaco, representa el punto central en el que se unen las dos líneas que forman la Cruz, punto también simbolizado a menudo por el símbolo planetario del Sol. Construyendo la Pirámide de la Iniciación, uno simplemente hace elevarse este punto balanceado por sus cuatro lados o esquinas, lo que ilustra el simbolismo de la llamada "Pirámide" en relación a la Iniciación. James A. Eshelman expresa esto de la siguiente manera en su libro "The Mystical and Magickal System of the A.·.A.·.": "Los Kerubines son representados como los cuatro lados de un fundamento sólido y balanceado, la primera fila de ladrillos y mortero, por así decir, de la Pirámide de la Iniciación, que el mago construye hacia las estrellas".

 

 

Los cuatro Elementos componen toda la creación, como hemos dicho, y dominarlos implica "estar sobre ellos", pues como suele decirse uno no puede gobernar realmente un plano desde ese mismo plano: tiene que elevarse sobre este para ser capaz de dominarlo e influenciarlo. Esto implica ser "elevado por el Elemento Espíritu" que gobierna los otros cuatro, pues sólo por medio del Espíritu somos capaces de iniciarnos. Es importante sin embargo hacer notar que el balance que ocasiona esto debe realizarse en todos los planos, cosa que se desarrolla a lo largo de todo el progreso de la Iniciación y no sólo en Malkuth, como podría pensarse, ya que a medida que la Iniciación avanza uno sólo tiene que adaptarse a cada nuevo estado de consciencia. Este balance se manifestará así pues de forma diferente y progresivamente más sutil a medida que se ascienda por el Árbol, algo que Eshelman destaca notablemente en su libro (6). Del mismo modo, el ápice del Espíritu en la Pirámide no deja de elevarse hasta llegar a la culminación de la Iniciación, en Kether. (7)

 

En resumidas cuentas, el balance con que nos hacemos valedores del Espíritu es una operación femenina o pasiva en el sentido de que de este modo nos elevamos por medio del Espíritu, pero desde luego el esfuerzo para lograr este balance es activo por necesidad, ya que los Elementos tienden al desequilibrio y la desorganización debido a su propia naturaleza, y vencer esta resistencia e imponer orden implica una acción consciente y disciplinada por definición. En las primeras fases esto aparece expresado en las esquinas del Juramento de Probacionista, donde se lee la progresión que va de la fatalidad y la esclavitud de la vida y el entendimiento mundano gobernados por los cuatro Elementos, hacia una consciencia superior y el gobierno del destino propio por medio del esfuerzo en lograr la Iniciación.

 

 

Destino - Poder - Libertad

Muerte - Putrefacción - Vida

Lujuria - Pasión - Amor

Oscuridad - Percepción - Luz

 

Destiny - Power - Liberty

Death - Putrefaction - Life

Lust - Passion - Love

Darkness - Perception - Light

 

El sentido de estas tríadas tienen que ver con las iniciales de cada palabra en inglés (L.P.D.), que se relacionan con cierta fórmula masónica del quinceavo grado basada en estas letras y en su gematría. Los detalles de esto carecen de importancia, pero cabe señalar que Lamed es Libra, mientras que Peh y Daleth son Marte y Venus respectivamente, lo que implica cierto balance entre activos y pasivos. Asimismo, aquí están presentes las cuatro L´s en inglés, Liberty, Life, Love and Light, que sumadas dan 120 (Lamed = 30 x 4 = 120), el valor de ON, y a las que Crowley dedica su "De Lege Libellum" (8). Estas L´s están principalmente asociadas a los cuatro lados de la Pirámide y a los Cuatro Poderes de la Esfinge (ver Liber Aleph, Capítulo 160), si bien su asignación respecto a los mismos, como ocurre con los Elementos y los Poderes mismos respecto a los Kerubines, no es siempre la misma y depende en gran medida del contexto en que se encuentren, como puede verse en la gráfica a continuación. En cambio, las atribuciones Kerúbicas y Elementales de las L´s se mantienen invariables, como se puede ver.

 

 

ELIPHAS LEVI - Trascendental Magic/Magical Ritual of the Sanctum Regnum

Tierra

Toro

Querer

Fuego

León

Atreverse

Agua

Hombre

Guardar Silencio

Aire

Águila

Conocer

 
 

ALEISTER CROWLEY - Liber Aleph

Tierra

Toro

Querer

Vida/Life

Fuego

León

Atreverse

Luz/Light

Agua

Águila/Dragón

Guardar Silencio

Amor/Love

Aire

Hombre

Conocer

Libertad/Libertad

 

 

ALEISTER CROWLEY - Magick Without Tears

Tierra

Toro

Guardar Silencio

Vida/Life

Fuego

León

Querer

Luz/Light

Agua

Águila/Dragón

Atreverse

Amor/Love

Aire

Hombre

Conocer

Libertad/Liberty

 

 

En esta tabla aparecen algunas de las distintas atribuciones más relevantes en relación a la Esfinge, dispares entre sí. Aquí es donde empieza a complicarse la cosa, por lo que lo mejor es ir por partes. Cabe señalar en cualquier caso que lo más importante son las atribuciones Elementales de los Kerubines, que es lo que determina su aplicación en la mayoría de casos. Recordemos que la significación básica de la Esfinge es la de ser una síntesis simbólica de los Cuatro Elementos. El resto de atribuciones (los llamados "Poderes" y las L´s) son de carácter más filosófico o metafísico en este sentido, y por lo tanto más proclives a adaptarse de una forma u otra en función del criterio empleado. El fundamento de todo esto, en cambio, hemos de buscarlo en gran medida en los Elementos y en su disposición.

 

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La atribución más clásica en cierto sentido es la señalada por Crowley en el diagrama, basada en la disposición de los Signos Fijos en el Zodíaco. "Clásica" únicamente porque está basada en la atribución original de los Kerubines en el Zodíaco, de donde tiene su origen la significación de la Esfinge, como hemos visto. En esta misma disposición se basa la mayor parte de diseños del Tarot en los que aparecen los Kerubines, que como podemos ver en la siguiente ilustración siguen la disposición de los Signos en la Rueda:

 

 

Sin embargo en la distribución de Eliphas Levi, Aire y Agua están intercambiados entre sí, correspondiendo Aire a Escorpio y Agua a Acuario, algo que parece no tener sentido aparente según la estructura de los Signos Fijos en el Zodíaco. Levi se basó en lo que la masonería francesa dispone para este asunto, y la cosa se complica cuando vemos que Crowley establece la misma disposición en las cartas del Universo y el Hierofante en su baraja de Thoth, poniendo al Hombre en el lugar que le correspondería al Águila, y viceversa:

 

 

El problema está en que ni Crowley ni Levi dieron un motivo explícito para este cambio, lo que ha sido fuente de muchas suposiciones y teorías para tratar de explicarlo. Un repaso más detallado de la obra de Crowley revela sin embargo un par de Aetiros del Liber 418 en donde aparece lo más parecido a una explicación para ello. Estudiando la cuestión, resulta sorprendente que este punto haya sido pasado por alto incluso por aquellos que han escrito y publicado teorías propias al respecto (9), lo que demuestra la falta de seriedad con que muchos se aproximan a estas cuestiones, incluidos algunos que ocupan altos puestos en órdenes mágickas.

 

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En una nota al Aetiro 24, Crowley dice lo siguiente: "La Bestia y la Mujer Escarlata están atribuidos a Fuego (Leo) y Agua (Escorpio). Ellos son los Oficiantes Jefes del Templo del Nuevo Eón de Heru-Ra-Ha. (Nota: El Kerubin de Águila en el Aire número 23 es Acuario. Escorpio es la Mujer Serpiente. Esto es importante, pues la antigua atribución es de Águila para Escorpio.)" (10) Si estudiamos el Aetiro 23 entenderemos sin embargo que este cambio es relativo y que en principio sólo se aplica a los Kerubines y atribuciones Elementales, no a los Signos del Zodíaco, y que lo determinante de la disposición resultante es el balance entre los Elementos en la Cruz, algo ilustrado en la visión del Aetiro 23 por la significación de Cambio=Estabilidad (11) relacionada con el equilibrio resultante entre Tierra y Aire, o Toro y Hombre. Es muy probable que Crowley quisiera ilustrar esta característica dinámica del Universo en su totalidad (Cambio=Estabilidad) mediante dicho cambio, pero limitémonos a estudiar la distribución de los Elementos por el momento. Como hecho más significativo en este sentido, se advierte cómo los Elementos pasivos y los activos dejan de estar balanceados por sí mismos en cada extremo de los brazos de la Cruz (Tierra balanceada por Agua; Fuego balanceado por Aire), y pasan a balancearse entre sí de forma mixta (Tierra balanceada por Aire; Fuego balanceado por Agua), lo que implica una mezcla y disposición más equilibrada del conjunto, en muchos aspectos. 

 

 

Existe también otra posible implicación que hace de la indeterminación entre Agua y Aire una especie de "mezcla" que haría de los dos puntos uno sólo, formando de este modo un triángulo junto con los otros dos puntos, Tierra y Fuego, que permanerían fijos. Esto aparece de algún modo sugerido en el Liber LXV, donde se dice que el hombre está "hecho UNO con el águila" (12), y en el hecho de que Crowley elimine la Esfinge del Atu X, que aparece comúnmente representada en esta carta en las antiguas barajas, dejando sólo la atribución alquímica tripartita de las Gunas. Este Atu, cabe señalar, es el que mejor expresa el Universo en su estado de Cambio permanente (recordemos: Cambio=Estabilidad). En relación a este componente alquímico, Michael Maier, a quien Crowley incluye en la Lista de Lectura Extendida y que constituye una de sus principales referencias en materias de Alquimia, dice lo siguiente en su "Atalanta Fugiens" (1617):

 

"Dícese que la Esfinge tenía muchos acertijos, pero el que le dió a Edipo era el principal: "Qué es lo que por la mañana camina sobre un pie, sobre dos por la tarde, y sobre tres al anochecer?" No se sabe lo que Edipo le respondió, pero aquellos que interpretan que tenía que ver con las edades del hombre se equivocan. Pues un Cuadrado compuesto de Cuatro Elementos ha de considerarse ante todo, de donde obtenemos el Hemisferio, formado por dos líneas, una Recta y una Curva, es decir, la Luna Blanca; de donde obtenemos el Triángulo, compuesto de Cuerpo, Alma y Espíritu, o Sol, Luna y Mercurio. De ahí que Rhasis en su Epístola "La Piedra" diga "es un Triángulo en su esencia, un Cuadrado en su cualidad."

 

Por otro lado, esto no deja de ser una suposición y cierto tipo de implicación secundaria. Está además la cuestión de que la fórmula triple resultante sería Tierra - Fuego - Aire/Agua, mientras que en Alquimia la equivalencia más habitual es la de la Tierra con el Agua.

 

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Desde el punto de vista de los Signos del Zodíaco, le debemos a Frater Draco una reciente teoría que relaciona el cambio en la disposición de los Signos del Zodíaco con al analema formado en el cielo por el Sol medido o fotografiado desde el mismo punto a la misma hora del día a lo largo de todo el año. Esta hipótesis se ve reforzada por ciertos aspectos del diseño de la carta del Dos de Discos de la baraja de Thoth, llamada "El Señor del Cambio", y porque tal como se apunta en "El Canon" de William Stirling, el analema podría haber sido usado en la antiguedad en la construcción de templos y pirámides: "De la alusión de Vitruvio sobre el Analema, o diagrama para determinar el eje de la Tierra por medio de la sombra equinoccial, podemos inferir que la práctica de levantar una figura como la que describe, en la fundación de un templo, fue habitual entre los constructores." (13) De todos modos es altamente improbable que Crowley tuviera en cuenta este analema en sí mismo al diseñar las cartas, pero la coincidencia es significativa por sí misma y serviría para explicar el cambio desde un punto de vista atronómico/astrológico. 

 

Si le damos la vuelta al diagrama del Analema vemos como las atribuciones de los Kerubines encajan con la disposición dada por Levi y Crowley. Es significativo igualmente que la forma en que están cogidas la Mujer y la Serpiente forme un 8

 

El Dos de Discos en la baraja de Thoth

 

Sobre la carta del Dos de Discos, Crowley dice lo siguiente en su Libro de Thoth, lo que sin duda resonará en relación a lo que hemos apuntado sobre la nueva disposición de los Elementos / Cambio=Estabilidad:

 

"El número Dos, Chokmah, rige aquí en el palo correspondiente a Tierra. Muestra el tipo de Energía propia del Dos en su forma más fija. En consonancia con la doctrina de que el Cambio es el soporte de la estabilidad, la carta se titula Cambio. 

 

Su regentes celestes son Júpiter y Capricornio, y estos símbolos son sumamente inarmónicos, de modo que en los asuntos prácticos la buena fortuna de Júpiter está muy limitada. La influencia de ambos en la carta no es en cualquier caso muy grande. Si bien Júpiter, al ser en sí la Rueda (Atu X), enfatiza la idea de Cambio.

 

La carta representa dos Pentáculos, uno encima de otro; corresponden a los símbolos chinos del Yin y el Yang duplicados como el Hsiang. Una rueda gira hacia la derecha y la otra hacia la izquierda. Representan así la interacción armónica de los Cuatro Elementos en contínuo movimiento. De hecho, podemos considerar la carta como una ilustración de todo el Universo manifestado en su aspecto dinámico.

 

En torno a las ruedas se enrosca una Serpiente verde (véase Liber LXV, Capítulo III, versículos 17-20). Con su boca se muerde la cola. Forma así el número Ocho, el símbolo del infinito, la ecuación 0=2."

 

La frase "una ilustración de todo el Universo manifestado en su aspecto dinámico" es especialmente significativa. En este sentido, los Kerubines se usan en la baraja para expresar los puntales en los que se establece el Todo o Universo en sí mismo, razón por la que aparecen en las cartas del Universo, el Hierofante (14), y el Carro (aunque de otra forma en esta última). Puede que en resumen y como hemos dicho, Crowley quisiera expresar simplemente dicho aspecto dinámico del Universo en su totalidad mediante el cambio en la disposición de los Elementos y Kerubines en la baraja, haciendo de la nueva disposición (ya usada por Levi sin embargo) algo más apropiado para ello.  

 

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Dejando de lado el aspecto zodiacal, hay indicios claros de que Crowley aplicó este cambio entre Agua y Aire, o Águila y Hombre, en la revisión del ritual de la Estrella Rubí que realizó en su "Magia(k) en Teoría y Práctica". La relación con los Kerubines de la Esfinge es evidente si tenemos en cuenta que Crowley escribe "rugir", "decir", "susurrar", y "bramar" para cada uno de los cuadrantes en el ritual, señalando las atribuciones Kerúbicas y Elementales en ellos ("rugir" - León, "decir" - Hombre, etc). Si comparamos la versión antigua del ritual, aparecida en el Libro de las Mentiras, con la revisión del mismo en el Magia(k) en Teoría y Práctica, podemos apreciar el cambio claramente. El cambio es muy significativo si tenemos en cuenta que rompe la disposición de los Elementos en este ritual, que sigue el orden de los Signos Cardinales del Zodíaco: Aries (Fuego) - Capricornio (Tierra) - Libra (Aire) - Cáncer (Agua), algo que el Analema que hemos mencionado podría explicar de nuevo en cierto modo, desde un punto de vista astronómico o astrológico. En cualquier caso la disposición y balance entre los Elementos pasa a ser la misma que hemos visto: activos balanceados por pasivos en cada extremo de los brazos de la Cruz, lo que de nuevo resulta determinante en el sentido en que Crowley realizó este cambio. Sin embargo las implicaciones de esta disposición deben buscarse dentro de la lógica interna del ritual en sí mismo, y no tienen por qué tener relación directa con lo que hemos visto sobre la baraja de Thoth.

 

 

Debido a las indicaciones dadas por Crowley ("rugir" en el Este, "bramar" en el Sur, etc), este el uso más claro de los Kerubines como tales en un ritual thelémico. Otro uso ritual de la Esfinge, quizá no tan explícito, está en el Liber V vel Reguli. Aquí las atribuciones Elementales asignadas a los cuadrantes aparecen señaladas junto a los Signos del Zodíaco que Crowley les atribuye en este ritual, correspondiendo a los cuatro Signos Fijos, y por lo tanto a los Signos atribuidos a la Esfinge en el Zodíaco. Naturalmente Tauro está situado en el Este en este caso, ya que corresponde a la porción del Zodíaco en que está situado Aries, que marca el Este (15). Recordemos también lo dicho sobre la precesión de los Equinoccios y la antigua disposición de la constelación de Tauro en el Este, sede del Equinoccio. 

 

 

En otros rituales la distribución de los Elementos cambia en función de la estructura y lógica interna de cada ritual, pero estos no están representados en modo aparente por los Kerubines, aunque podrían estarlo en tanto éstos representan básicamente los Elementos. Haremos un estudio comparativo de las atribuciones Elementales de todos los rituales usados en Thelema próximamente. Por el momento sólo nos interesa ver cómo las atribuciones Kerúbicas cambian según el contexto, y los casos en que estas aparecen más claramente representadas.

 

Ejemplos de otros usos simbólicos de los Kerubines los tenemos en su distribución en el diagrama de la Orden Exterior en la Golden Dawn, que sigue el orden usado en rituales como el Ritual Menor del Pentagrama, basado en la permutación zodiacal de IHVH en Sagitario (ver nuestro Estudio del Ritual Menor del Pentagrama), o en el de la llamada "Cripta de los Adeptos", también en la Golden Dawn, que sigue el orden Cardinal de los Signos del Zodíaco, propio de rituales como el Ritual Menor del Hexagrama o el Estrella Rubí. 

 

El orden de los Elementos en la Orden Exterior de la Golden Dawn, con Hombre/Aire en el Este (arriba), León/Fuego en el Sur, etc

 

El orden de los Elementos en la Orden Interior de la Golden Dawn, también llamada "Cripta de los Adeptos", con Leo/Fuego en el Este, Tauro/Tierra en el Sur, etc

 

 

NOTAS:

 

1. Los Signos Fijos, en cualquier caso, representan la energía más exaltada de cada estación, estando situados en el medio de cada una de las cuatro porciones en que se divide el año.

 

2. Ver "Trascendental Magic" y "Magical Ritual of the Sanctum Regnum"

 

3. "Personal" a muchos niveles; quizá de hecho dicha relación con el mundo sólo pueda ser entendida plenamente en Tiphareth. 

 

4. Liber Aleph 152 / 160: "Así pues esta Esfinge, sindo perfecta en su Balance verdadero, toma sin embargo el Aspecto del Principio Femenino para que así Ella pueda emparejarse con la Pirámide, que es el Falo, pura Imagen de Nuestro Padre el Sol, la Unidad Creativa. El Significado de este Misterio es que el Adepto ha de ser Completamente Él Mismo, conteniendo todas las Cosas en Proporción verdadera, antes de que pueda desposarse como Novia con el Uno Universal y Trascendental, en su Virtud más Secreta."

 

"Te conviertes así pues en una armonía de los Cuatro por Derecho de Tu Logro del Adeptado, la Corona de tu Hombría, pero no en forma de Identidad, como ocurre con la Divinidad. Por lo tanto puede decirse que desde cierto Punto de Vista tu Logro no es sino una Preparación, una Adornamiento de la Novia para el Templo del Himen y su Rito."

 

5. Liber Aleph, Capítulo 151. Copiamos el extracto el inglés, de donde entenderemos mejor las asociaciones linguísticas que señala Crowley: "Her True Name has the Digamma for Phi, and endeth in Upsilon, not in Xi, so that Her Orthography is ΣϜΙΝΥ whose Numeration is Six Hundred and Three Score and Six. For the Root thereof is ΣϜ, which signifieth the Incarnation of the Spirit; and of Kin are not only the Sun, Our Father, but Sumer, where Man knew himself Man, and Soma, the Divine Potion that giveth Men Enlightenment, and Scin, Light Astral, and Scire also, by a far Travelling. But especially is this Root hidden in Sus, that is of the Sow, Swine, because the Most Holy must needs take its Delight under the Omphalos of the Unclean."

 

La forma común de escribir "Esfinge" es Σφίγξ. 

 

6. En palabras de Eshelman: "Es importante entender que estos "poderes" se desarrollan en capas ascendentes. Uno nunca los "domina" en el sentido de haberlos adquirido totalmente. Ellos continúan apareciendo en niveles cada vez más elevados y progresivamente más sutiles. Al principio, los nombres de estos Cuatro Poderes significan lo que significan en el lenguaje convencional. Conocer es la adquisición práctica de hechos; querer es la firme capacidad de ejercer tus elecciones y acciones; coraje tiene su significado convencional, y guardar silencio significa quedarte con lo que sabes y ocuparte de tus propios asuntos! En el plano psicológico, estos mismos principios pueden ser vistos, por ejemplo, como la exaltación en uno mismo de dichas capacidades, es decir de la inmediatez y la actividad (Aire), la energía y el poderío (Fuego), la flexibilidad y la receptividad a las imágenes (Agua), y la perseverancia y la paciencia (Tierra), mientras se neutralizan sus lados negativos. Sin embargo, para el Adepto (situado en Tiphareth), estos Cuatro Poderes casi se habrán vuelto uno. Conocer es Gnosis; Querer es la Voluntad Verdadera; el Coraje es la voluntad del alma de abrazar toda experiencia, y el Silencio es el amor del Sagrado Ángel Guardián. (Estas expresiones, como puede deducirse, significan mucho más de lo que parecen.)"

 

Cabe también estudiar "El Soldado y la Joroba" de Crowley, en relación a esto.

 

7. Según parece implicarse en el siguiente capítulo XV del Libro de las Mentiras, llegando hasta Nuit:

 

"EL CAÑON DEL ARMA

Poderosa y rígida es mi Voluntad, esta Pirámide de fuego cuya punta se pierde en el Cielo. Sobre ella he incinerado el cadáver de mis deseos.

Poderoso y rígido es este Φαλλος de mi Voluntad. La semilla de Este, con la que he nacido, me lleva a la Eternidad, y se pierde en el Cuerpo de Nuestra Señora de las Estrellas.

Yo no soy Yo; no soy sino un tubo hueco que proyecta Fuego desde el Cielo.

Poderosa y maravillosa es esta Debilidad, este Cielo que me conduce a su Útero, ese Domo oculto, que Me absorbe. 

Esta es la Noche en la que me pierdo, el Amor a través del cual Yo no soy yo, ya no, Yo."

 

8. En relación a ON, nombre y fórmula solar, cabe señalar que estas cuatro L´s forman parte del diseño de la Esvástica o "Cruz Fylfot", símbolo solar relacionado con IAO y con Aleph, compuesto por 17 escuadras en los que se disponen los 12 Signos del Zodíaco y los Cuatro Elementos, con el Sol en la escuadra central. Ver la "Third Knowledge Lecture" de la Golden Dawn:

 

 

9. Con la excepción destacable de Lon Milo Duquette en su "Understanding Aleister Crowley´s Thoth Tarot", aunque lo mencione sólo de pasada.

 

10. La atribución de Escorpio a "Mujer-Serpiente", Lilith en cierto sentido, en lugar de a Hombre, es significativa en este aspecto, y cabe estudiar igualmente el Aetiro 23 en relación a ello. En la portada del Liber Aleph, Crowley hizo dibujar igualmente esta misma disposición de los Kerubines/Elementos, pero con una Mujer en lugar de un Hombre:

 

 

11. "Y la inestabilidad que os hace temer está hecha de las pequeñas vacilaciones del equilibrio en que me asiento. Y ahora el velo de plata se cierra sobre él, y sobre éste, un velo púrpura, y sobre éste, un velo dorado; y de allí surgen dos mujeres desde cada lado de la piedra, y se besan cogidas de las manos, fundiéndose la una con la otra. Y ahora el velo se abre de nuevo, las partes doradas, y las partes púrpuras, y las partes plateadas, y aparece un águila coronada, muy parecida a una de esas águilas Asirias. Y grita: Toda mi fuerza y estabilidad se han convertido en mi capacidad para volar. Pues aunque mis alas son de fino oro, mi corazón es el corazón de un escorpión. Gloria a ti, que habiendo nacido de la estabilidad creas gozo a partir de su inmundicia; a ti que has mamado la maldad de los senos de tu madre la ramera; que llenas de iniquidad los cuerpos de tus concubinas. Tú que yaces entre la suciedad de las calles y los perros; tú que te tambaleas desvergonzado y descarado allí donde se unen los cuatro caminos. Allí fuiste profanado, y allí te dieron muerte y te dejaron para que te pudrieras. Empujaron la estaca carbonizada a través de tus entrañas, y mutilaron tus atributos colocándolos en tu boca para escarnecerte. Toda mi unidad se disuelve; vivo en las puntas de mis plumas. Lo que creo ser yo mismo es un número infinito. ¡Gloria a la Rosa y a la Cruz, ya que la Cruz se extiende hasta un extremo situado más allá del espacio, el tiempo y el ser, y el conocimiento y el deleite! Gloria a la Rosa, que es el punto diminuto en su centro! Y así también; Gloria a la Rosa que es Nuit, la circunferencia de todo, y gloria a la Cruz, el corazón de la Rosa!"

 

Nota de Crowley: "Todo este parágrafo explica esta doctrina de Estabilidad = Cambio."

 

12. La cita entera está en el Capítulo III: "58. Yo soy el Loco que no hizo caso del juego del Mago. La Mujer de los Misterios me instruyó en vano; he roto los lazos de Amor y de Poder y de Culto. 59. Así se ha unido el Águila con el Hombre, y las horcas de la infamia danzan con el fruto de los justos."

 

La referencia al Loco (Sendero de Aleph) quizá tenga relación con el Aetiro número 4, donde también se habla de la Esfinge y del cambio entre el Águila y el Hombre en relación al Loco.

 

13. The Canon, pg 211. La cita se extiende en ejemplos sobre cómo este sistema podría haber sido utilizado en la pirámide de Menfis.

 

14. El Hierofante está atribuido a Vau-Tauro. Recordemos lo dicho sobre Tauro en las culturas antiguas, y cómo este Signo regía el inicio del año Equinoccial por entonces.

 

15. Ver la revista In The Continuum de Soror Meral, Volumen 2, Número 4, donde se habla largo y tendido sobre la Esfinge. 

 

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