ESTUDIO DEL RITUAL MENOR DEL PENTAGRAMA

 

Por Sol Lucet Omnibus

Este ritual fue elaborado por la Golden Dawn (S.L. MacGregor Mathers y compañía) en tiempos relativamente modernos. Si bien la inspiración para algunas partes del ritual puede detectarse fácilmente en trabajos más recientes ("La Conjuración de los Cuatro" de Eliphas Levi, por ejemplo), un análisis más profundo revela hasta qué punto este ritual está deliberadamente basado en principios y atribuciones herméticas de gran antiguedad.

 

Poco después de su creación, Crowley añadiría o cambiaría un par de cosas del ritual, mejorándolo en cierta forma en base a esas antiguas atribuciones, y adaptándolo al mismo tiempo al Nuevo Eón. En este mismo sentido, Crowley no pretendió nunca sustituir este ritual por el ritual de Destierro que él mismo diseñó inspirado en este, "La Estrella Rubí", sino que siempre consideró el Ritual del Pentagrama un poderoso ritual por sí mismo, mucho más allá de un simple Destierro, que él mismo emplearía a lo largo de toda su vida. Esta cita suya de "The Palace of the World" da idea de la elevada estima en que lo tenía: "Aquellos para quienes este ritual es un mero ingenio para invocar o desterrar espíritus son indignos de poseerlo. Entendido debidamente, es la Medicina de los Metales y la Piedra de los Sabios."

 

Las instrucciones que da Crowley en el Liber O sobre el ritual son muy esquemáticas, y en general insuficientes para ponerlo en práctica como es debido. Como en tantas otras ocasiones, quizá esperaba que esto se solventara entre Tutor y Alumno, en el contexto del sistema de la A.·.A.·.. En general, el estudiante que se acerca a este ritual por primera vez se encuentra con un montón de dudas sobre su práctica, y si busca información en libros o por internet, su confusión generalmente crece ante la gran cantidad de variaciones en muchos puntos del ritual. Estas variaciones generalmente están hechas por autores y practicantes que desconocen los fundamentos del ritual, de forma que si alteran una parte estructural del ritual, cambian el ritual por completo. Otras veces simplemente introducen detalles o añadiduras que han hecho ellos a título personal, por lo general inconsistentes e innecesarios, haciéndolos pasar por parte del ritual en sí y a veces incluso creando escuela entre amplios sectores de practicantes, incrementando de esta manera la confusión. 

 

Este estudio da un repaso punto por punto a la sección del Liber O sobre este ritual, dando notas detalladas sobre su ejecución, así como ofreciendo un estudio de las razones y orígenes de cada parte, definiendo la estructura y propósito elemental con que fue diseñado el ritual, para que así pueda entenderse mejor, y entender mejor los muchos "fallos" o inconsistencias presentes en las distintas variaciones del ritual que circulan por muchas partes.

 

El Ritual Menor del Pentagrama

 

(i). Tocándose la frente, decir Ateh (A ti)

(ii). Tocándose el pecho, decir Maljut (el Reino)

(iii). Tocándose el hombro derecho, decir ve-Geburá (y el Poder)

(iv). Tocándose el hombro izquierdo, decir ve-Gedulá (y la Gloria)

(v). Juntando las manos ante al pecho, decir le-Olahm, Amén (por Siempre, Amén).

 

Esta es la parte llamada "Cruz Cabalística" del ritual. La Golden Dawn se inspiraría principalmente en la "Conjuración de los Cuatro" de Eliphas Levi, quien a su vez se inspiró en el rezo cristiano: "Padre, hijo, y espíritu santo", adaptándolo de forma cabalística. Levi escribe:

 

"Por ejemplo, el iniciado dice, llevándose la mano a la frente, "Pues tuyo es", y continúa llevándose la mano al pecho, diciendo, "el reino"; luego al hombro izquierdo, "la justicia"; tras lo cual al hombro derecho, "y la misericordia", y por último entrelazando las manos, añade, "por siempre". Tibi sunt Malchut at Geburah et Chesed per aeonas: un signo de la cruz que es absoluta y magnificientemente cabalístico (...) Este signo, hecho de esta manera, debe preceder y terminar la conjuración de los cuatro."

 

La versión thelémica de este ritual, que Crowley enseñaba en Cefalú (hay pruebas de esto en la auto-biografía de Betty May (2), quien pasó algún tiempo en la Abadía) incluye un punto intermedio entre (i) y (ii): la palabra "Aiwass" apuntando al pecho, lo que cambia el segundo punto (ii) "Maljut", situándolo en los genitales en lugar de en el pecho. Esto cambia la frase a: "A ti, Aiwass, el Reino y el Poder y la Gloria por Siempre, Amén." El sentido de esto es dirigir las fuerzas del Nuevo Eón al ritual, así como dibujar una cruz latina en el cuerpo, en lugar de una equidistante, por razones que se verán más adelante. En este contexto, "Aiwass" representa al propio Sagrado Ángel Guardián de cada uno, aunque los Adeptos, es decir todos aquellos que hayan llegado al grado de Adeptus Minor en el sistema de la A.·.A.·., pueden sustituir a "Aiwass" por el nombre de su propio Sagrado Ángel Guardián, que todo Adepto debe conocer habiendo llegado a ese grado. Para más detalles consultar el artículo de Soror Meral en su publicación "In The Continuum", Número 1, Volumen 1 (3).

 

Las palabras de la Cruz Cabalística no han de "vibrarse" (ver el capítulo sobre la Vibración de Nombre Divinos en el Liber O, hablaremos de ellos más adelante), tal como sugieren algunos. Esta parte está pensada para ser recitada en forma de cántico monótono, parecido a como lo hace un sacerdote en una Misa Católica. La inspiración de Levi es clara, en este sentido. Según Betty May, en Cefalú estas palabras se recitaban generalmente en el mismo tono salvo "Amén", que se decía en un tono un poco más elevado, lo cual confirma el parecido con la Misa.

 

Cada punto señalado en el cuerpo corresponde con un punto del Árbol: en "Ateh", la frente (Chakra Ajna) corresponde al Sendero de Gimel, que corresponde con la Luna tanto como "inspiración desde lo alto" como con "aspiración a lo más alto" (como Crowley dice en "The Palace of the World"), simbología por la que en muchos rituales se unge la frente con aceite sagrado; "Aiwass" corresponde con Tiphareth, situado en el pecho (Chakra Anahata); "Maljut" con Malkuth en la zona peri-anal (Chakra Muladhara); "ve-Geburá" con Geburah en el hombro o brazo derecho; "ve-Gedulá" con Gedulah o Chesed en el hombro o brazo izquierdo, y "le-Olahm, Amén" de nuevo en Tiphareth.

(vi). Girando hacia el Este, trazar un pentagrama (el de Tierra) con el arma adecuada (normalmente la vara). Decir (o sea, vibrar) I H V H.

(vii). Girando hacia el Sur, lo mismo pero diciendo A D N I.

(viii). Girando hacia el Oeste, lo mismo pero diciendo A H I H.

(ix). Girando hacia el Norte, lo mismo pero diciendo A G L A.

Pronúnciese: Ye-ho-vá, Adonai, Eheié, Aglá.

 

Esta es la única parte del ritual que hay que "vibrarse", siguiendo las indicaciones del Liber O sobre la vibración de Nombres Divinos, reproducidas a continuación:

 

3. La Vibración de los Nombres Divinos. Como medio adicional para identificar la conciencia humana con esa porción pura de la misma a la que el hombre apela con el nombre de un Dios, habrá de hacer lo siguiente:

 

4. (a) Plantarse con los brazos extendidos (Ver ilustración)

(b) Inspirar hondo por la nariz e imaginar que el nombre del Dios deseado entra junto con el aire.

(c) Dejar que ese nombre descienda lentamente de los pulmones al corazón, el plexo solar, el ombligo y los órganos reproductivos, hasta llegar a los pies.

(d) En el momento en que parezca tocar los pies, adelantar rápidamente el pie izquierdo 30 centímetros, echar el cuerpo hacia delante y proyectar las manos (retraídas hasta los lados de los ojos) rápidamente al frente, hasta quedarse en la posición típica del Dios Horus. Al mismo tiempo, imaginar que el Nombre asciende de golpe y atraviesa el cuerpo, hasta expulsarlo por la nariz junto con el aire que hasta entonces uno ha retenido en los pulmones. Todo estoy hay que hacerlo con toda la fuerza de la que uno sea capaz.

(e) Por fin retirar el pie izquierdo y colocarse el dedo derecho sobre los labios, hasta quedarse en la posición característica del Dios Harpócrates.

 

5. La señal de que el estudiante está ejecutando esto correctamente será el hecho de que una sola “vibración” agote del todo su fuerza física. Deberá hacer que se le acalore el cuerpo entero, o bien que sude violentamente, y deberá dejarlo tan debilitado que le cueste hasta aguantarse de pie.

 

6. Será señal de éxito, aunque solamente la percibirá el propio estudiante, que oiga el nombre del Dios proyectado con vehemencia, como si concurrieran diez mil truenos; y también deberá parecerle que esa Gran Voz procede del Universo, y no de sí mismo.

Durante estas dos prácticas hay que borrar de la mente toda conciencia de cualquier cosa que no sea la Forma Divina; y cuanto más tarde en regresar la percepción normal, mejor.

 

Signo de Horus o de "El Que Entra"

Signo de Harpócrates o del Silencio

 

El Documento Z.3 de la Golden Dawn, en el que Crowley se basó para los llamados signos, da más detalles sobre el Signo de Horus y el Signo de Harpócrates, pero la descripción dada por Crowley es bastante concisa. Cabe decir que el Signo de Harpócrates se usa generalmente como respuesta inmediata al Signo de Horus, ya que se trata de Dioses gemelos. Hechos en conjunto, representan una especie de expansión - contracción/absorción de fuerzas. A menudo hay versiones de este ritual que no incluyen el Signo de Horus o ninguno de los dos signos; en su lugar, uno atraviesa el pentagrama con la mano o con una arma mágica mientras vibra los nombres. Sin embargo los signos están prescritos en la vibración de los nombres, y si se entiende lo que representan se comprenderá fácilmente por qué resulta más efectivo hacerlos.

 

El uso de las armas para hacer el trazado es relativo, y ha de estudiarse su elección en el "Magia(k) en Teoría y Práctica", Capítulo X(4), como ejemplo de cómo ha de seleccionarse un instrumento mágicko, y en la parte 2 de ese mismo Libro, dedicada a la Magia Ceremonial y a las armas mágickas. En cualquier caso puede hacerse el trazado igualmente con el dedo.

 

Se requiere que el practicante haga un estudio detallado de los Nombres Divinos para tener bien presente su significado en el momento preciso en que son vibrados en el ritual. El orden y la elección de estos nombres en el ritual no está claro, pero todo parece indicar que Mathers (el principal artífice de este ritual) buscó Nombres Divinos de cuatro letras; cuatro por el carácter del ritual, asociado a los cuatro Elementos. En cuanto a su distribución, el orden no es coherente con el de los Arcángeles o los Elementos asignados a los cuadrantes donde se sitúan. Como existen tan pocos Nombres de Dios de cuatro letras, cabe suponer que simplemente les dio el orden más coherente que pudo encontrar. El siguiente extracto de su "Kabbalah Denudata" (en la Introducción) da cierta idea de su visión de estos cuatro nombres:

 

"El nombre de la Deidad que llamamos Jehová es un nombre de cuatro letras en hebreo, IHVH; y su verdadera pronunciación sólo es conocida por unos pocos. Yo mismo conozco cierto número de sus distintas pronunciaciones místicas. La verdadera pronunciación es el arcano más oculto, un secreto de secretos. "Aquel que pueda pronunciarlo correctamente hará que el cielo y la tierra tiemblen, pues éste es el nombre que atraviesa el universo por entero." Por lo tanto cuando un Judío devoto da con él en la lectura de las Escrituras, no trata de pronunciarlo, sino que en su lugar hace una pausa corta, o bien lo sustituye por el nombre Adonai, ADNI, Señor. El significado radical de la palabra es "ser", por lo que es como AHIH, Eheié, un glifo de la existencia. Es posible ordenarlo en doce transposiciones, que transmiten el significado de "ser"; y es la única palabra a la que puede darse tantas transposiciones sin que se altere su significado. Estas son llamadas las "doce permutaciones del poderoso nombre," y algunos dicen que gobierna los doce signos del Zodíaco. Estas son las doce permutaciones: IHVH, IHHV, IVHH, HVHI, HVIH, HHIV, VHHI, VIHH, VHIH, HIHV, HIVH, HHVI. Hay tres otros nombres tetragramáticos, que son AHIH, Eheié, que significa existencia; ADNI, Adonai, que significa Señor; y Agla, AGLA. Agla no es una palabra propiamente dicha, sino un notaricón de la frase AThH GBVR LOVLM ADNI, Ateh Gebor Le−Olahm Adonai: "Tú eres poderosos por siempre, oh Señor!" Una breve explicación de Agla es: A, lo primero; A, lo último; G, la Trinidad en la Unidad; L, la completitud de la gran obra."

 

Hablaremos más adelante sobre las permutaciones que Mathers menciona, en relación con el ritual. A modo de pequeño análisis cabalístico de los Nombres, IHVH (pronunciado Jehová) engloba cabalísticamente todo el Árbol; ADNI (pronunciado Adonai) está generalmente atribuido al Sephirah de Malkuth, y en Thelema es usado a menudo para referirse genéricamente al Sagrado Ángel Guardián de uno mismo; AHIH (pronunciado Eheié) está atribuido a Kether, la Esfera de la Unidad indiferenciada; y AGLA está atribuido a la Esfera de Geburah en el Liber 777, pero su atribución en el ritual cobra más sentido en cuanto este Nombre representa en cierto modo el Alfa y el Omega realizados (como Mathers apunta arriba a grandes rasgos), algo que encaja muy bien con el Elemento Tierra a que está atribuido en el ritual.

 

Hay algunos autores vía Golden Dawn que insisten en pronunciar IHVH deletreando el nombre: Yod-He-Vav-He. Esto tiene su explicación en la tradición hebrea de "no pronunciar el nombre de Dios", Jehová. Pero en definitiva, si uno no es un judío practicante muy ortodoxo, no debería tener reparos en pronunciar el nombre Jehová. 

 

En cada uno de los cuadrantes se traza el pentagrama correspondiente al Elemento Tierra. A qué Elemento corresponda un pentagrama depende de qué vértice se tenga en cuenta para su trazado. Las asignaciones aparecen en el capítulo del Liber O dedicado al Ritual Mayor del Pentagrama, cuyos diagramas reproducimos a continuación. El pentagrama de Tierra, por lo tanto, corresponde al que tiene por referencia el vértice inferior izquierdo. El que sea el de Tierra en particular enfatiza el sentido de este Ritual en Malkuth, la Esfera de los Elementos, apartando al practicante de las regiones inferiores de los Qlipoth (por ello en parte su dominio es requerido en las Tareas del grado Neófito de la A.·.A.·., grado correspondiente a Malkuth). Aunque algunas versiones del ritual trazan el pentagrama correspondiente al elemento asignado a cada uno de los cuadrantes (Aire en el Este, Fuego en el Sur, etc), la atribución apropiada y original de este ritual es la del Elemento Tierra para todos los cuadrantes.

 

 

La razón para la distribución de los Elementos en el Pentagrama se basa en la Rueda del Zodíaco(5), en parte porque como se verá, este ritual está estructurado en base al recorrido diario y anual del Sol, y su relación con los Elementos. Así, si se toma la Rueda del Zodíaco tal como se la dibuja en el Hemisferio Norte (donde toda la tradición hermética se desarrolló antiguamente), con el Sur situado en la parte de arriba (puesto que en el Hemisferio Norte el Sol siempre está al Sur, y viceversa), puede verse que los signos fijos coinciden con las atribuciones elementales dadas al Pentagrama. Así, Acuario, signo de Aire, corresponde al vértice superior izquierdo del Pentagrama; Escorpio, signo de Agua, al vértice superior derecho; Tauro, signo de Tierra, al vértice inferior izquierdo; y Leo, signo de Fuego, al vértice inferior derecho(6). 

 

Diagrama tomado del ITC Volumen II Número 7

 

A estos cuatro Elementos se añadiría un quinto "invisible", que no se tiene en cuenta en la estructura del ritual, pero que está presente en cierta forma: el Elemento Espíritu, del que nacen los otros cuatro, y que correspondería al centro o eje exacto de la Rueda, por lo que se lo representa a menudo con el símbolo planetario del Sol en este contexto (hay una extensa tradición simbólica en torno a esta idea de la Rueda y el Eje en el esoterismo oriental y occidental). A este quinto Elemento le corresponde el vértice superior del pentagrama. El pentagrama en sí mismo representa el Microcosmos o ser individual, compuesto por los cinco Elementos.

 

Los cuatro Elementos, y especialmente los cuatro signos fijos del Zodíaco, se relacionan con los llamados "Cuatro Poderes de la Esfinge". El que se los atribuya a los signos "fijos", se relaciona con el carácter sólido e inmutable de dichos signos, ya que los cuatro Elementos son indivisibles en tanto representan los elementos básicos de que se compone toda la existencia, por lo que uno no puede esperar que estos cambien; sólo puede alterarse la composición o proporción de la mezcla entre ellos. El equilibrio apropiado entre ellos depende de las necesidades de cada aspirante y de su Elemento Espíritu, y este delicado equilibrio está significado en gran parte por la llamada Esfinge.

 

Los pentagramas han de ser visualizados en el aire mientras son trazados, compuestos de una luz clara y luminosa. Es necesario desarrollar una visión espacial y "estrobóscopica" para conseguir esto. Tras trazar y vibrar un pentagrama, es muy importante trazar en el aire una línea que una cada pentagrama con el siguiente, con el dedo o arma mágicka con que se esté operando, hasta completar el círculo de 360 grados en el Este, donde se empezó.  El círculo que se forma de esta forma ha de ser visualizado igualmente. 

 

En relación al trazado de los pentagramas, hay dos formas de hacer este ritual: como Invocación y como Destierro. Para hacerlo de un modo u otro sólo hay que trazar los pentagramas en el sentido que corresponda, tal como lo indican los diagramas del Liber O sobre el Ritual Mayor del Pentagrama, adjuntados arriba.

 

Existen otras formas de diferenciar Invocación y Destierro. Hay quien sugiere que el Destierro en este ritual se haga recorriendo el círculo en el sentido contrario de las agujas del reloj, de forma que uno empezaría en el Este (IHVH), giraría al Norte (AGLA), etc, mientras que para Invocar seguiría el sentido ordinario. Aunque esto puede verse en otros rituales thelémicos de Destierro, como en el de la Estrella Rubí, en el Ritual del Pentagrama no es aconsejable dado que el orden de los Elementos en los cuadrantes está determinado por el ciclo solar que siguen los Elementos en la Tierra, que va de la puesta de sol a la medianoche y del inicio del año solar en Primavera hasta finales de Invierno. Según este orden, el Este corresponde a Aire, el Sur a Fuego, el Oeste a Agua, y el Norte a Tierra. 

 

 

Este orden particular viene dado por la llamada "permutación del Tetragrammaton" correspondiente al signo de Sagitario (no por casualidad el Liber O es llamado "vel Manus et Sagittae": "de la Mano y la Flecha"). Estas permutaciones combinan las letras del Nombre Divino IHVH de doce formas distintas, manteniendo el resto de correspondencias de cada una de sus letras (la letra Yod atribuida a Fuego, la He superior a Agua, la Vav a Aire, y la He inferior a Tierra). Estas doce combinaciones están asignadas a cada uno de los signos del Zodíaco, de forma que cada distribución particular guarda relación con el signo que le corresponde. También, puede apreciarse que la serie empieza con IHVH en Aries, signo que da inicio al ciclo del año solar en la Primavera, y que el resto de permutaciones recorren un patrón definido hasta llegar a la de Sagitario, el signo que nos interesa, cuyo orden Elemental coincide con el dado en el ritual, empezando por el Este en el sentido de las agujas del reloj: Aire, Fuego, Agua, y Tierra(7).

 

(A tener en cuenta que los Elementos y letras hebreas están puestos de derecha a izquierda, como se lee el hebreo)

 

 

a

 

יהוהּ

 

EDCB

   Fuego sobre Agua, Aire sobre Tierra

 

b

 

יההּו

 

DECB

   Fuego sobre Agua, Tierra sobre Aire

 

c

 

יוהּה

 

CEDB

   Fuego sobre Aire, Tierra sobre Agua

 

d

 

הוהּי

 

BEDC

   Agua sobre Aire, Tierra sobre Fuego

 

e

 

חויחּ

 

EBDC

   Agua sobre Aire, Fuego sobre Tierra

 

f

 

חחּיו

 

DBEC

   Agua sobre Tierra, Fuego sobre Aire

 

g

 

וחּיח

 

CBED

   Aire sobre Tierra, Fuego sobre Agua

 

h

 

וחּחי

 

BCED

   Aire sobre Tierra, Agua sobre Fuego

 

i

 

ויההּ

 

ECBD

   Aire sobre Fuego, Agua sobre Tierra

 

j

 

הּיהו

 

DCBE

   Tierra sobre Fuego, Agua sobre Aire

 

k

 

הּיוה

 

CDBE

   Tierra sobre Fuego, Aire sobre Agua

 

l

 

הּהוי

 

BDCE

   Tierra sobre Agua, Aire sobre Fuego

 

El signo de Sagitario está atribuido al Sendero de Samekh en el Árbol, que une a Tiphareth (Esfera del Sol) con Yesod (Esfera de la Luna). El valor numérico de Samekh es 120, el mismo valor de ON: nombre y fórmula mágicka hebrea que designaba al padre Sol en la antigua Heliópolis. Además, si sumamos el valor de Samekh con el valor del Sendero que lo cruza, Peh, cuyo valor es 80, obtenemos 200, el valor de la letra Resh, atribuida al Sol. Más adelante se verá que en este ritual el ejecutante está situado exactamente en la intersección entre estos dos Senderos. Esta es también la razón por la que Crowley dispuso los Elementos en el mismo orden en las adoraciones solares del Liber Resh. Si invertimos el sentido para Desterrar, perdemos esta atribución, que forma parte de la estructura del ritual en sí, por lo que para Desterrar o Invocar es mejor limitarse al sentido en que se tracen los pentagramas.

 

Disposición de los Elementos en el Liber Resh

 

Este orden también explica por qué los Elementos no están dispuestos según su orden de emisión habitual basado en la física Aristotélica, que es Espíritu -> Fuego -> Aire -> Agua -> Tierra. El origen de la distribución dada por la permutación de Sagitario se pierde en el tiempo, ya que esta misma distribución está presente incluso en los llamados "ciclos solares" de los antiguos Tatwas del Tantra Hindú, que siguen exactamente el mismo orden partiendo de la salida del sol, y sobre los que se dice que se realizaban saludos al sol desde antiguo de un modo parecido al Liber Resh. Cabe suponer un antepasado común a las permutaciones hebreas y a los Tatwas hindús, del que sólo se puede especular al respecto. En cualquier caso, conscientes de este origen común, los miembros de la Golden Dawn diseñaron este ritual en base a dicha distribución.

 

Los cinco Tattwas según el orden solar que da el sistema Tántrico Hindú: Espíritu (Akasha) - Aire (Vayu) - Fuego (Tejas) - Agua (Apas - Tierra (Prithivi)

 

En este mismo sentido, cabe señalar también que la estructura de la fórmula mágica FIAT (palabra en Latín para "que se haga" o "hacer") y el nombre divino ADNI, íntimamente relacionados con los Elementos y con Malkuth respectivamente, siguen este mismo esquema, por lo que su origen podría haber estado también inspirado en cierta forma en esa fuente antigua desconocida. Esto parece señalar una y otra vez que el orden de los Elementos en la Tierra sigue esta secuencia precisa, determinada por el Sol. En el caso de FIAT la distribución está presente en base a las letras de la fórmula, que representa un anagrama, partiendo desde el Este: Flatus, que significa Aire; Ignus = Fuego; Aqua = Agua, y Terra = Tierra. Mientras que en ADNI, Aleph es Aire, Daleth es Venus (regido por el Fuego), Nun es Escorpio (signo de Agua), y Yod es Virgo (signo de Tierra). Eliphas Levi también da la misma distribución en su "Conjuración de los Cuatro", en la que la Golden Dawn se inspiró para diseñar este ritual. En adición a todo esto, la distribución de los Elementos en las Atalayas (Watchtowers) del sistema Enoquiano sigue el mismo orden. 

 

La diferencia entre Invocar y Desterrar en este ritual es relativa ya que en el Destierro también se invocan los Arcángeles en cierto modo. Pero en general puede decirse que, tal como Crowley apunta en el Liber O, el Destierro da una sensación de "limpieza", y la Invocación una sensación de "santidad", por así decir. De todos modos estas sensaciones podrían considerarse básicamente "sintomáticas"; como en toda práctica mágicka, los efectos del ritual han de buscarse en la vida del ejecutante por medio de un cuidadoso análisis de causa y efecto, siempre de forma escéptica. Si bien todo acto podría considerarse mágicko en sí (no sólo los actos realizados en una ceremonia), cabe tener siempre presente lo que significa un ritual, como encauzamiento de la Voluntad en una dirección determinada por medio de una tecnología simbólica muy precisa.

 

La forma de Destierro es la más habitualmente usada para este ritual, como "esterilización" previa de uno mismo y del ambiente, realizada por regla general antes de cualquier ritual u operación mágicka. De todos modos, el ritual también se prescribe para ser realizado regularmente por sí mismo, sin necesidad de preceder a otro ritual o práctica mágicka, por lo que en este sentido no cabe dejar de hacer la forma de Invocación, en cierto modo para "equilibrar". Tal como la Golden Dawn y Crowley mismo recomendaban, la práctica diaria del ritual se basa en una Invocación al empezar el día, y un Destierro al finalizarlo.

 

(x). Extender los brazos en forma de cruz y decir:

(xi). Delante de mí Rafael

(xii). Detrás de mí Gabriel

(xiii). A mi derecha Micael

(xiv). A mi izquierda Uriel

(xv). A mi alrededor arde el Pentagrama

(xvi). Y en la Columna brilla la Estrella de seis puntas.

 

Esta parte invoca a los Arcángeles; los seres que median entre la Divinidad y los Ángeles en la jerarquía celestial, y que en el esquema de los Mundos Cabalísticos corresponden al Mundo de Briah, situado en la segunda tríada, a partir de Tiphareth. La forma particular de esta invocación tiene su origen en un rezo hebreo para antes de acostarse, rezo muy antiguo que de hecho tiene raíces Babilónicas. El rezo hebreo dice así:

 

"En el Nombre de Dios, el Dios de Israel: que Micael esté a mi mano derecha, Gabriel a mi izquierda, Uriel ante mí, Rafael tras de mí, y sobre mi cabeza, la presencia de Dios (Shekinah)"(8)

 

Mientras que el rezo Babilónico no es muy diferente:

 

"Shamash ante mí, detrás de mi Sin, Nergal a mi derecha, y Ninib a mi izquierda."(9)

 

De nuevo, hay quien insiste en vibrar también el nombre de los Arcángeles, pero esto nunca fue establecido así, y puede considerarse un tipo de innovación más bien personal de cierta gente.

 

Los Arcángeles han de visualizarse al ser invocados; es decir, hay que hacerse una representación mental de ellos de tipo visual. Mientras que no hay una forma única para hacer esto, es útil buscar atribuciones de colores o de otro tipo para diferenciar unos Arcángeles de otros, siempre relacionadas cabalísticamente o de alguna otra forma coherente. Crowley escribe en su "Notas sobre el Ritual del Pentagrama": "Puedes descifrar por ti mismo las formas de los ángeles, o más bien de los arcángeles. Por ejemplo, Rafael, empezando con una "R", tendrá la cabeza de un sol glorioso, mientras que la Pe que le sigue indica que es de carácter marcial: el "EL" (o AL) que termina el nombre (en el caso de la mayoría de nombres angélicos) indica que lleva la espada y la balanza." En cualquier caso, tan importante como la representación visual, es sentir claramente la presencia de los Arcángeles una vez son nombrados, pues esto es lo que determina su presencia. 

 

La fuente principal para las atribuciones Elementales de cada uno de los Arcángeles (Aire para Rafael, Fuego para Micael, Agua para Gabriel, y Tierra para Uriel) está en el segundo libro del "Filosofía Oculta" de Cornelio Agrippa, y se basa en las características que relacionan a cada Arcángel con cada Elemento en particular. Sin embargo las atribuciones de los Elementos a los cuadrantes que ofrece Agrippa no corresponden con las del ritual, sino que siguen el orden Aristotélico de emisión de los Elementos: Espíritu -> Fuego -> Aire -> Agua -> Tierra. Estas atribuciones fueron rectificadas por la Golden Dawn cuando se creó el ritual, para que coincidieran con las del ciclo solar de los Elementos en la Tierra, como se ha visto. Hay sin embargo una atribución que no encaja de ninguna de las maneras, y es la de los cuatro Arcángeles respecto a los cuatro Sephiroth a los que apuntan los cuadrantes en este ritual (enseguida hablaremos de los Sephiroth). En el Liber 777, Columna XCIX, puede verse como las dos únicas coincidencias son Rafael en Tiphareth (Este), y Gabriel en Yesod (Oeste). Cabe pensar que Mathers y compañía dieron mayor importancia a las atribuciones Elementales de los Arcángeles que a las Sephiróticas, algo que tiene sentido dada la importancia de los Elementos en este ritual, por lo que la coherencia ha de buscarse siguiendo esas líneas.

 

 

Sobre las atribuciones Sephiróticas de los cuadrantes, Crowley apunta en sus "Notas sobre el Ritual del Pentagrama", que haciendo este ritual uno se sitúa en la intersección del Árbol entre los Senderos de Samekh y Peh, de la que ya hemos hablado antes, de forma que a derecha e izquierda quedan los Sephiroth de Netzach y Hod respectivamente, y adelante y atrás Tiphareth y Yesod. La "Columna" hace referencia así pues al Pilar Central, que cubre al practicante por arriba y por abajo. De esta forma se cubren las seis direcciones del espacio, formando un "cubo" en el que el practicante resulta aislado de "las partes Qlifóticas del Universo", tal como dice Crowley en "Notas". El "cubo" es otra forma de referirse a Tiphareth, por el número seis. El seis también es el número del Macrocosmos, simbolizado por la estrella de seis puntas que se invoca en la "Columna". Se trata así pues de la unión entre el Microcosmos del hombre, simbolizado por el pentagrama, y el Macrocosmos universal; unión expresada por la ecuación 5=6, en el sistema de grados thelémico. Esta es la LVX ("luz" en Latín; fórmula mágicka basada en Tiphareth) que se dice despierta este ritual en el practicante, a la cual éste se clava "crucificándose" por así decir, cosa expresada al realizar esta parte del ritual con los brazos extendidos en forma de cruz (signo conocido como "Osiris Asesinado"). El que Crowley hiciera de la cruz formulada en la Cruz Cabalística una cruz latina, en lugar de una de lados equidistantes (al situar el punto de "Malkuth" en los genitales en lugar de en el pecho), refuerza también esta atribución, ya que de hecho un cubo desplegado forma una cruz latina y no una de lados equidistantes. Esto también está relacionado con la estructura solar del ritual; la fórmula solar ON, propia de Tiphareth.

 

 

Si se piensa con detenimiento, la estructura principal o leitmotiv sobre la que está construido el ritual, es decir el orden de los Elementos en la Tierra determinado por el Sol, implica que no existe un orden independiente para esos Elementos en Malkuth, sino que ese orden está determinado por el Sol. Puede decirse entonces que de la armonía entre los Elementos que componen el ser humano y ese Sol (el Tiphareth de nuestros Árboles microcósmicos), depende la armonía general del hombre. Y eso es lo que hace este ritual, "sintonizar" con ese Sol, con el Dios Interior. Estableciendo ese orden en uno mismo, se dejan a un lado los llamados Qlipoth (palabra que significa "Cáscaras"), como dice Crowley, que no son más que desequilibrios que perjudican dicha armonía, representados como "cáscaras" o envolturas opacas que oscuren la luz en los Sephiroth del Aspirante. Esta armonía que trata de establecer el ritual está expresada, como apunta Crowley en "The Palace of the World", por la suma de los vértices de los cuatro pentagramas más los dos hexagramas que forman el cubo, que da 32, valor numérico de AHIHVH, nombre mágico que combina AHIH con IHVH, como expresión de la armonía de la Unidad Divina de Kether (AHIH) con el Todo (IHVH). 

 

(xvii). Repetir los pasos (i) a (v), la Cruz Cabalística. 

 

Del mismo modo en que Eliphas Levi indicaba repetir su particular Cruz Cabalística al finalizar su "Conjuración de los Cuatro".
 

 

NOTAS:

 

1. "The Ritual of Trascendental Magic" (Dogme et Rituel de la Haute Magie - Parte II, Capítulo IV) - Eliphas Levi

 

2. Tiger Woman - Betty May: 

"Nubes de incienso cubren la estancia por todas partes. Cuando todos están reunidos y la rosa Mística colocada en su sitio, coge una de las espadas que hay a un lado del brasero, y apunta con ella hacia el altar mientras entona una invocación en un lenguaje con el que no estoy familiarizada. A base de escucharla todos los días, sin embargo, los sonidos permanecen fijos en mi memoria. 'Artay ai uas Malcut--- Vegebular, Vegedura, ee-ar-la--- ah men.' La última nota era más aguda en contraste con el resto del cántico." 

 

3. Puede descargarse gratuitamente aquí: http://www.thelema.org/publications/itc.html

 

4. "Se debe indicar aquí que un golpe afirma una relación entre el Mago y el objeto que él golpea. Así, el empleo de la campana, de las manos o los pies, significa que el Mago desea grabar en la atmósfera de todo el círculo todo lo que se ha hecho o está a punto de suceder. Él desea formular su Voluntad con el sonido y radiarla en todas direcciónes (...) Las manos se emplean para expresar simbólicamente su poder ejecutivo y la campana representa la consciencia exaltada y transformada en música. Golpear con la Vara es equivalente a pronunciar el FIAT de la Creación: el Cáliz vibra al recibir el vino espiritual. Un golpe con la Daga equivale a una señal de batalla. El Disco (Pantáculo) se emplea para expresar el precio de una transacción. El dar un golpe con el pie es declararse soberano sobre lo que se está haciendo. Cualquier forma de golpear tiene sus propias virtudes. De los ejemplos arriba indicados, el alumno inteligente habrá percibido el método de interpretar cada caso individual.

 

Como ya se ha indicado, el objeto golpeado es el objeto que queda impreso. Así pues, un golpe sobre el altar afirma que ha cumplido con las leyes de su operación. El golpear la lámpara implica llamar a la Luz Divina, etc.


También se tiene que tener en cuenta que los golpes se pueden combinar para expresar algo determinado. El golpear la Vara con el Cáliz es sinónimo de aplicar la voluntad creativa a su complemento adecuado, ejecutando la Gran Obra por la Fórmula de la Regeneración. El golpear la Daga con la mano significa que uno exige el empleo de la Daga como herramiemta para extender el poder ejecutivo del Mago. El lector recordará como Siegfried derrotó a Nothuog; la espada de la Necesidad a la Lanza de Wotan. Con esta acción Wagner, que fue instruido por uno de los dirigentes de nuestra Orden sobre como aplicar la fórmula mágica, intentó expresar musicalmente que el reino de la autoridad y el poder paternal habían llegado a su fin; que el nuevo Maestro del Mundo era el intelecto.

 

5. Su origen más probable está en el Liber Mysteriorum Secundus de John Dee, donde el Arcángel Uriel atribuye un Ángel Planetario a cada vértice del Pentagrama. Empezando por el vértice superior y en el sentido de las agujas del reloj: Zedekieil, Madimiel, Semeliel, Nogahel y Corabiel, o sea Júpiter, Marte, Sol, Venus y Mercurio. Estos planetas se relacionan perfectamente con los Signos Fijos.

 

6. Ver In The Contiinum, Volumen II, Número 7.

 

7. En el Liber 777 las 12 permutaciones aparecen en la Columna CXL. Para más detalles consultar http://www.billheidrick.com/works/mcor.htm

 

8. The Hirsch Siddur - Rabbi Samson Raphael Hirsch

 

9. Jewish Magic and Superstition - Joshua Trachtenberg

 

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